La Habana, 31 dic (ACN) Profesionales de colectivos cubanos concluyeron en esta capital un curso nacional sobre técnicas analíticas nucleares y conexas usadas para la verificación y autentificación de origen de los alimentos, auspiciado por el Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA).
Las clases las impartieron los profesores Horacio Heinzen y Maria Verónica Cesio, de la Universidad de la República, en Montevideo, Uruguay, ambos expertos del OIEA, y formaron parre del proyecto internacional y otro sectorial del país sede, con énfasis en rones, mieles y mariscos, informó la Red de Comunicadores Nucleares, de la Agencia de Energía Nuclear y Tecnologías de Avanzada.
En declaraciones a esta última, Heinzen destacó la relevancia de la confirmación y legitimación de productos alimentarios para prevenir el fraude, preservar la salud y evitar los daños económicos.
Desde el punto de vista social, expresó, implica preservar sus propiedades nutricionales, garantizar la inocuidad y satisfacer las expectativas del consumidor.
En cuanto al económico, abundó, las empresas y las naciones se benefician, pues el sistema permite determinar características propias exclusivas y ejemplificó con las mieles, el ron, los mariscos cubanos, las cuales posibilitan negociar mejores precios.
Entretanto, su colega Cesio explicó que hay muchas técnicas por usar en este campo, como los análisis químicos del suelo y el agua, los ensayos sensoriales, los medidores químicos, la huella digital, y los modos de producción propios.
Los métodos nucleares, como el análisis isotópico, son muy utilizados para determinar la denominación de origen, porque contribuyen a extraer conclusiones sobre su procedencia geográfica o botánica que se tengan sospechas de estafa.
A la pregunta sobre qué materias primas y productos son más propensos al chantaje, precisó que son los de mayor precio, entre ellos, las especias que son fáciles de estirar con productos más baratos que tengan el mismo aspecto, los pimientos, el azafrán, las plantas medicinales y el aceite de oliva.
El ciclo de capacitación lo organizó el Centro de Protección e Higiene de las Radiaciones, con la participaron de expertos de laboratorios nacionales y los miembros del proyecto de su Laboratorio de Vigilancia Radiológica Ambiental, y del Laboratorio de Análisis Químico, del Centro de Aplicaciones Tecnológicas y Desarrollo Nuclear.
También del Laboratorio Nacional de Higiene de los Alimentos, del Ministerio de la Agricultura; del Instituto de Nacional de Higiene, Epidemiologia y Microbiología, del Ministerio de Salud Pública; del de Toxicología, del Centro Nacional para la Producción de Animales de Laboratorio, al igual que de los de Investigaciones Pesqueras, y de Apícolas.
