En el centenario del Comandante en Jefe Fidel Castro Ruz, se cumplen también casi 50 años de su certero y simbólico discurso en la graduación del primer contingente del Destacamento Pedagógico Manuel Ascunce Domenech.
La celebración tuvo lugar en el teatro Lázaro Peña, el 20 de julio de 1977, perteneciente a la Central de Trabajadores de Cuba, donde los jóvenes de aquella etapa demostraron su respaldo a la convocatoria del Líder de la Revolución para llevar la luz de la enseñanza a las aulas.
Nace el Destacamento
Fue creado el Destacamento Pedagógico el 19 de mayo de 1972, a propuesta del propio Fidel para fomentar la formación de profesores con el objetivo de garantizar la continuidad de estudios de la enorme matrícula que por entonces concluía la enseñanza primaria.
Como en la epopeya de la Campaña de Alfabetización en 1961, el aporte del bien llamado "Manuel Ascunce Domenech" desempeñó asimismo un papel trascendental en las diferentes transformaciones experimentadas por la Educación en Cuba.
Fundado a partir del llamado realizado por Fidel durante el II Congreso de la Unión de Jóvenes Comunistas, efectuado en ese mismo calendario, tras el fin de formarse como educadores, ante la necesidad de cubrir la fuerza laboral que se requerían para dar respuesta a la explosión de matrícula en el nivel medio, fruto de la revolución educacional que permitió el acceso a la escuela de los niños y adolescentes en todo el país, un inequívoco logró del triunfo del Primero de Enero de 1959.
Se formó así el I Contingente del Destacamento Pedagógico integrado por más de 400 estudiantes de décimo grado, con un plan en el cual se combinaba el estudio con el trabajo, permitía la incorporación de estos valientes -antecesores de los actuales- como docentes de las recién creadas escuelas en el campo, a la vez que se formaban para graduarse como profesores de la educación general media en un período de estudios de cinco años.
El egreso de los iniciales nuevos brigadistas convocó al Comandante a hacer el resumen del lustro transcurrido.
En sus palabras a los graduados, el Líder Histórico de la Revolución Cubana destacó el simbolismo de la jornada.
"Para comprender el significado estimulante de esta graduación -dijo- es necesario recordar los enormes obstáculos que han sido necesario vencer en estos años para llegar a la alentadora situación actual de nuestra educación", manifestó.
Según recogió la prensa de entonces, el orador aseveró: "Creemos que nadie puede discutir que no hay país en América Latina que haya logrado éxitos tan altos en la educación como el nuestro, sin que esto nos lleve a pensar que todo marcha maravillosamente. Pero podríamos decir que los éxitos alcanzados hasta ahora dan la medida de los que alcanzaremos en el futuro», agregó.
Momento ideal fue este para volver sobre la crítica situación que sufría la nación en este ramo y comentó la labor encaminada a erradicar el analfabetismo, así como las luchas porque se obtuviera la meta del sexto grado -después se escaló al noveno grado y posteriormente al bachillerato- y se continuara llevando adelante la superación de los diversos sectores del pueblo.
Este destacamento constituyó uno de los pasos trascendentales en la historia de la formación docente cubana.
A través de él se formaron miles de profesores, que se convirtieron en protagonistas de relevantes misiones, entre las que destacan la contribución a la educación en varios lugares del país, una prioridad dentro de la juventud cubana.
En los años sucesivos y siempre como parte de las actividades por el natalicio de José Martí, se constituyeron los Contingentes: 2do, 3ro, 4to y 5to; en tanto el 6to devino en el ámbito de las conmemoraciones del criminal asesinato de Ascunce Domenech y Pedro Lantigua, ocurrido el 26 de noviembre de 1961, en la demarcación espirituana de Limones Cantero.
No por gusto el Destacamento llevó el nombre del joven que encaró a los contrarrevolucionarios y los enfrentó reconociendo: “¡Yo soy el Maestro!”.
Esos criminales se ensañaron contra ambos por la magnitud de la obra de la Revolución en ese sentido y que ellos defendían y representaban.
Para los primeros contingentes del Destacamento la incorporación a la carrera implicaba, desde sus inicios, simultanear la labor como profesores de las secundarias básicas en el campo con su formación profesional como alumnos de los ISP. A partir del segundo año de constituido, se organiza en sus filas la FEU.
En el curso 1977-1978, de la membresía del VI destacamento surgió el destacamento internacionalista "Ernesto Guevara", que laboró en Angola.
Durante la celebración del VI Congreso de la UJC, en 1992, Fidel recalcó la importancia de la organización del Destacamento para la Revolución y de su incidencia en la vida nacional como solución histórica para garantizar el número de profesores que se necesitaban. Al paso de dos decenios durante los días 28 y 29 de mayo se efectúo el encuentro nacional “20 años después”. Allí se pasó balance y se reflexionó sobre los diferentes momentos por los que había pasado el Destacamento.
Fidel en la clausura expresó: "Si hace 20 años se creó el Destacamento y se organizó un primer contingente para extender la educación, para enseñar a esos muchachos que venían de la primaria, ahora tenemos que crear el Destacamento de la calidad de la educación".
Premonitorias fueron las palabras del eterno Comandante en 1977 y 1992 en todos los sentidos, con énfasis en su llamado al aspecto cualitativo en el contenido de la labor educacional.
Tanto una intervención como la otra estuvieron encadenadas y a casi medio siglo de ser pronunciada la inicial de ellas, se revela la vitalidad de sus exhortaciones, aún hoy cuando el país no renuncia a esos parámetros educativos, pese al contexto económico cubano tan complicado, que implicó un cierre del curso 2025-26, en medio de crecientes apagones.
A los llamados de entonces a las nuevas generaciones, se suman los actuales donde la juventud va a la cabeza de todas las batallas frente a la multidimensional agresión de Estados Unidos contra la Patria.
La creación del Destacamento Pedagógico Manuel Ascunce Domenech constituyó uno de los pasos trascendentales en la historia de la formación docente nacional, ya que permitió dar respuestas a las crecientes necesidades de profesores surgidas, pero también se convirtió en tarea de vanguardia para la juventud cubana, con profundo contenido político y de compromiso con el quehacer del proceso revolucionario.
Con los jóvenes sigue contando Cuba "pa’lo que sea Fidel, pa’lo que sea", como corean de corazón y conciencia, sabedores de que son la generación del centenario del eterno e invencible Comandante.
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