Del 8 al 28 de diciembre de 1946 se llevaron a cabo los V Juegos Centroamericanos y del Caribe, evento que por vez primera se desarrollaría fuera de una ciudad capital, Barranquilla (Colombia), sede alternativa de la programada antes en Costa Rica, este último un escenario que no progresó en su propósito de organizar la cita de 1942, debido al impacto de la Segunda Guerra Mundial.
De acuerdo con varias publicaciones digitales en total compitieron en la lid más de mil 500 deportistas en 18 disciplinas y se presentaron por vez primera delegaciones de las Antillas Holandesas, República Dominicana y Trinidad y Tobago.
Por Cuba volvió a brillar el atletismo, y una de sus principales figuras, Rafael Fortún, conquistó a sus 27 años la prueba reina del hectómetro con marca de 10.4 segundos, mientras en la esgrima Jorge Agostino se proclamó campeón de florete y espada, en los apartados individual y colectivo.
Entre los deportes, esgrimistas y representantes del campo y pista pusieron la nota más alta con cinco títulos cada uno, al tiempo que la lucha y el levantamiento de pesas, con tres coronas, respectivamente, también hicieron su aporte, en una lid en la decepcionó el béisbol con una medalla de bronce.
En la disputa por naciones, Cuba con 21 preseas de oro, 19 de plata y 17 bronce quedó a la saga de México en enconada lucha que se decidió por un par de metales áureos, en favor de la nación de los aztecas que lideró con cosecha de 23-17-27.
Cuatro años después, en Guatemala, ese dominio de la nación norteamericana se haría aún más evidente, en la sexta de los juegos regionales multideportivos más antiguos del mundo, en los cuales se colgaron 43 oros y 93 medallas de cualquier color, por solo 24 y 79 de Cuba.
En tierras guatemaltecas los cubanos impusieron su ley en gimnasia artística, al acaparar ocho de las nueve coronas en disputa y en atletismo, con Fortún, quien retuvo el oro por décimas de segundos en la final de los 100 metros, con registro de 10.3 segundos, sobre el jamaicano McKenley y Lloyd La Beach de Panamá, plata y bronce, por ese orden.
Además, Reinaldo Paseiro ganó en el kilómetro contra reloj del ciclismo y el seleccionado de béisbol quedó en primer lugar con destacadas actuaciones de los peloteros Edmundo "Sandy" Amorós, con seis jonrones y .370 de promedio ofensivo, Antonio del Monte y Derubín Jácome.
En la tierra del quetzal se estableció un récord de participación de países (14) y deportistas y se sumó Haití por vez primera a la cita.
Barranquilla 1946 y Guatemala 1950 acentuaron el dominio de México en el plano competitivo, simbolizaron el regreso de la paz y la cooperación deportiva después de la guerra y dejaron actuaciones memorables para una Cuba que ya comenzaba a mostrar su potencial en disciplinas de combate como boxeo y lucha olímpica, que luego se convertirían en baluartes para garantizar un dominio marcado en las décadas siguientes. (John Vila Acosta, ACN)
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