La Habana, 16 may (ACN) El tradicional espacio Sábado del Libro dedicó hoy su conversatorio al Héroe Nacional de Cuba, con la presentación de Cesto de llamas. Biografía de José Martí, obra publicada en 2012 bajo el sello de Ciencias Sociales del Grupo Editorial Nuevo Milenio.
El autor del libro, Luis Toledo Sande, escritor, periodista, profesor, investigador y exdirector del Centro de Estudios Martianos, aprovechó el encuentro para honrar la vigencia del pensamiento martiano.
Para acompañarlo en la presentación acudió el presidente del Grupo Editorial Nuevo Milenio, Michel Torres Corona, quien reconoció al Sábado del Libro como una trinchera de ideas en defensa de la cultura en medio de la complicada situación que viven los cubanos.
Torres Corona calificó a la biografía como una de las más fidedignas, por estar escrita por un "martiano" como Luis Toledo Sande de quien recordó fue, investigador y director del Centro de Estudios Martianos.

El presidente de Nuevo Milenio también agradeció a todos los presentes por arribar a la cita e hizo especial mención del presidente del Instituto Cubano del Libro, Juan Rodríguez Cabrera, y de dos Premio Nacional de Edición, Neida Izquierdo y Alex Pausides.
Al iniciar su intervención, Toledo Sande enfatizó que la obra Cesto de llamas. Biografía de José Martí le ha dado muchas alegrías y que los pilares de su interés por Martí fueron sus maestros de primaria, al tiempo que reconoció la contribución de sus profesores universitarios.
La vigencia de Martí (La Habana, 28 de enero de 1853- Dos Ríos, 19 de mayo de 1895) llega un momento en el que me duele, aseguró el autor, a la vez que alegó dos razones: la visión del patriota y la imposibilidad de cumplir con su programa político, que dijo, iba más allá de la independencia de Cuba, pues con esta, que no se concretó como el preveía, planeaba contribuir a detener el imperialismo norteamericano.
Para argumentar, Toledo Sande abordó cómo en la carta que escribía a Manuel Mercado antes de caer en combate, Martí plantea como su mayor deber "impedir a tiempo con la independencia de Cuba que se extiendan por las Antillas los Estados Unidos y caigan con esa fuerza más, sobre nuestras tierras de América".
El escritor recabó, además, en la situación actual: "En Cuba, no hay claridad suficiente de lo que representa el peligro de Estados Unidos. Yo participaría gustosamente en un cacerolazo, pero nunca me han invitado a un cacerolazo frente a la Embajada de los Estados Unidos".
Martí no se permitía descender de la literatura artística, expresó Toledo Sande, y reconoció como una de las garantías del autor, además de su belleza, que sus textos escritos para niños en la revista La Edad de Oro tienen la profundidad y se pueden citar como su ensayo "Nuestra América".
En su opinión, "Martí no era un cubanito, era un cubanazo" que se consideraba a si mismo "extranjero para la lisonja, ciudadano para el peligro", una dimensión que, a su parecer, suele ser menos tratada, porque no solo era un revolucionario cubano, sino que lo fue para cada país que pisó.
Toledo Sande acotó que un siglo antes del descubrimiento del genoma humano Martí ya decía que no hay odio entre razas, porque no hay razas; para tratar de dar esa imagen de José Martí escribí Cesto de llamas, concluyó.
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