La Habana, 29 sep (ACN) Bruno Rodríguez Parrilla, ministro de Relaciones Exteriores de Cuba, intervino este lunes en la Reunión de Alto Nivel de la Asamblea General de las Naciones Unidas para conmemorar el vigésimo quinto aniversario de la Declaración y Programa de Acción de Durban.
La Declaración y Programa de Acción de Durban es un plan de acción adoptado por la Organización de Naciones Unidas (ONU) en 2001 durante la Conferencia Mundial contra el Racismo en Sudáfrica, que establece medidas concretas para combatir el racismo, la discriminación racial, la xenofobia y formas conexas de intolerancia.
Por su importancia, la Agencia Cubana de Noticias ofrece íntegramente su alocución tomada del portal del Ministerio de Relaciones Exteriores, Cubaminrex.
Intervención del Excmo. Sr. Bruno Rodríguez Parrilla, ministro de Relaciones Exteriores de la República de Cuba en la Reunión de Alto Nivel de la Asamblea General de las Naciones Unidas para Conmemorar el 25 Aniversario de la Declaración y Programa de Acción de Durban.
Señor Presidente:
En la histórica Conferencia de Durban, el líder de la Revolución Cubana, Fidel Castro Ruz, expresó y cito:
“El racismo, la discriminación racial y la xenofobia constituyen un fenómeno social, cultural y político, no un instinto natural de los seres humanos; son hijos directos de las guerras, las conquistas militares, la esclavización y la explotación individual o colectiva de los más débiles por los más poderosos a lo largo de la historia de las sociedades humanas”. Fin de la cita.
Ahora avanzan la xenofobia, la discriminación, la brutalidad policial, los perfiles raciales, la intolerancia y las ideas supremacistas, en particular en países altamente desarrollados contra la población afrodescendiente, minorías religiosas, migrantes y pueblos indígenas.
La promesa de sociedades sin discriminación sigue en el horizonte, tanto como la necesidad del pago de reparaciones por los horrores de la esclavitud.
Las naciones más ricas, que se beneficiaron de siglos de conquista, colonización y trata trasatlántica de esclavos, se niegan a asumir sus responsabilidades históricas. Algunos incluso se opusieron a que esta Asamblea reconociera la trata como un crimen de lesa humanidad, el más grave ocurrido en la historia.
Al mismo tiempo, el orden económico internacional perpetúa la exclusión de las grandes mayorías y el Sur Global.
Cuba es una nación orgullosamente mestiza, cuya herencia y raíces africanas son parte esencial de nuestra identidad. De ahí viene nuestra determinación a ser verdaderamente libres, nuestra creatividad y nuestra capacidad de resistencia a toda prueba.
Así lo ha demostrado nuestro pueblo, frente al bloqueo reforzado, el cerco energético, la política de máxima presión y la constante amenaza de una agresión militar por parte de Estados Unidos.
Muchas gracias.
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