La Habana, 28 may (ACN) Jóvenes investigadores de la Unidad Básica de Producción Cooperativa (UBPC) Felipe Herrera, en Alquízar, aplican técnicas científicas para elevar la calidad del tabaco destinado a la exportación, en medio de un contexto marcado por la crisis energética.
Alejandro Concepción Macías y Héctor Leal Ortega destacan por el uso del instrumento SPAD‑502, que mide la clorofila y permite ajustar la fertilización con precisión, así como determinar el momento óptimo de cosecha, destaca hoy el semanario el Artemiseño en su sitio web.
Gracias a estas prácticas, la cooperativa ha logrado que el 50 por ciento de sus hojas sean de capa exportable, asegura la fuente.
La experiencia incluye además la instalación de paneles solares térmicos para la curación controlada, lo que reduce el consumo de diésel, y el empleo de anemómetros y termómetros láser para equilibrar el flujo de aire en las casas de curación.
De acuerdo con la publicación, estos avances han incrementado los ingresos y la eficiencia productiva, resultados reconocidos en el fórum de ciencia y técnica de la Empresa de Acopio y Beneficio del Tabaco Lázaro Peña, donde varias ponencias de la cooperativa obtuvieron categoría Relevante y Destacada.
Los productores aseguran que la aplicación de la ciencia en el surco es la vía para garantizar el cumplimiento de los planes y consolidar la tradición tabacalera de la provincia.

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