David Matos Guilarte siempre supo que tenía la vocación de instruir, igual que quien sabe que el cielo es celeste y la hierba, casi siempre, verde.
Lo que no imaginó es que esa vocación, cultivada en las aulas, crecería también entre máquinas, herramientas y saberes compartidos en los talleres de Tauba Holmotor S.U.R.L., forma de gestión estatal radicada en Holguín, donde labora desde hace 28 años.
Graduado en 1991 como Licenciado en Construcción de Maquinaria en el Instituto Superior Pedagógico para la Educación Técnica y Profesional, en Rancho Boyeros, La Habana, su espíritu docente nació en el sector educacional, pero encontró otro cauce en la entidad, en la cual trabaja de forma ininterrumpida desde 1995, en lo que él mismo considera toda una vida.

Testigo y protagonista de la evolución de la conocida industria de motores eléctricos Tauba, ubicada en el municipio holguinero de Cacocum, el especialista formó parte de la transformación de esa organización, a partir de su etapa como Unidad Empresarial de Base de la Empresa Mecánica Héroes del 26 de Julio hasta su constitución como Mipyme, entretejido en el tapiz de su propia historia al modo de un hilo más.
En casi tres décadas de esfuerzo ha desempeñado diversas funciones, desde jefe de brigada y analista de producción hasta su cargo actual al frente del taller productivo, por lo que no titubea en afirmar que conoce la entidad como a su propia casa y siente por ella el apego de quien ha crecido junto a su colectivo.

Y aunque la modestia, rasgo de carácter que distingue a quienes aman su labor y la asumen con entrega, le impida afirmarlo, continúa su camino en calidad de pilar esencial en la preparación del relevo laboral mecánico y eléctrico en el municipio.
La experiencia pedagógica le permite hoy transmitir esos saberes a los jóvenes estudiantes en prácticas y recién graduados que se incorporan a la empresa, a los que educa bajo principios de responsabilidad, disciplina y compromiso.
Su superación profesional ha sido constante y estrechamente vinculada a ese espíritu docente, pues imparte de manera sistemática cursos de electricidad, taller, corte y conformado a los trabajadores, lo que le permite combinar de forma eficaz el aporte directo a la producción con la capacitación técnica del personal.
Para el especialista, la clave de esos resultados y de la satisfacción con su labor radica en la estrecha relación entre el ámbito laboral y el familiar, lo que favorece el entendimiento y el apoyo constantes necesarios con el objetivo de superar dificultades y alcanzar las metas trazadas.
Familia considera también a quienes, jornada tras jornada, durante años, han contribuido junto a él al prestigio de una de las instituciones más representativas de su demarcación, a ellos califica como personas dispuestas, capaces de dar un paso al frente en cualquier momento y ante cualquier tarea.
En la actualidad, pese a las limitaciones con las materias primas impuestas por un contexto económico complejo, marcado por el recrudecimiento del bloqueo, económico, comercial, financiero y energético estadounidense, Matos Guilarte afirma que constituye un honor pertenecer a un equipo que busca alternativas y soluciones innovadoras orientadas a cumplir su misión y garantizar el sustento de sus trabajadores.
Ese espíritu se refleja en la identidad productiva de la empresa, que además de fabricar motores convencionales y electrobombas, diversifica sus renglones con la elaboración de máquinas chapeadoras, andamios destinados a la construcción, molinos empleados en la elaboración de alimento animal y hornillas de carbón.
Entre el ruido de los motores, las piezas que encajan con precisión y las luces del taller, Matos Guilarte permanece fiel a una pasión que no ha dejado de acompañarlo; la de aportar al crecimiento del colectivo con el mismo empuje de quien sabe que aún le queda mucho por entregar.
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