El primer recordista mundial en Juegos Centroamericanos y del Caribe

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ACN - Cuba
Osvaldo Rojas Garay Fotos: Archivo
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17 Julio 2026

Tuvieron que transcurrir 56 años para que los Juegos Centroamericanos y del Caribe fueran testigos de un hecho nunca visto en la historia de las citas regionales: la implantación de un primer récord mundial.

   Correspondió al pesista santiaguero Daniel Núñez Aguiar ser el protagonista de este suceso precisamente en la segunda y última ocasión hasta el momento en que nuestro país acogió la confrontación multideportiva del área, de la cual había sido escenario en la versión de 1930.

   Aquel 12 de agosto de 1982, Núñez fue profeta en su tierra, pues logró la hazaña ante su público en el CVD Antonio Maceo, en la Ciudad Héroe.

   El forzudo de la indómita provincia, después de asegurar la presea dorada en la prueba de arranque al levantar 132.5 kilogramos en su segundo intento, en la división de los 60 kilogramos, pidió que le colocaran en la palanqueta 136 kilos, para romper la primacía mundial de 135.5 kg, que rubricó el búlgaro Beloslav Manolov en la Copa Pannonia.

   Núñez no pudo conseguir el propósito, pero ante el reclamo de la afición presente en la instalación que a gritos exclamaba que repitiera, pidió el cuarto intento adicional de que disponen los pesistas para establecer marcas, volvió a la plataforma y esta vez sí consumó el récord planetario, primero en justas de tal envergadura.

   «Me sentía muy bien ese día, pero no hubiera hecho el segundo intento del récord porque estamos preparándonos para el cercano Mundial de Liubliana, de no ser por extraordinario embullo del público. Ellos sabían mejor que yo que podría lograr los 136 kilos… y no podía dejar de complacerlos», expresó posteriormente emocionado el pequeño Hércules.

   Campeón Olímpico en Moscú, 1980, y máximo ganador de medallas entre los halteristas criollos en certámenes mundiales con 13 (6-4-3), Núñez encabezó el envión con 155 y el biatlón con 282.5 kilogramos, para colgarse los tres metales áureos de su división y así contribuir al gran botín dorado de los pesistas que barrieron con las 30 preseas de oro puestas en disputa en este deporte.

   Cuatro años antes, en los Juegos desarrollados en Medellín, Colombia, en 1978, arrasó también con todos los títulos de los 56 kilogramos y luego, en los 60, en los XV Juegos que tuvieron como sede a Santiago de los Caballeros, República Dominicana, en 1986, igualmente subió tres veces a lo más alto del podio.  

   Así, elevó a nueve su cuenta dorada en estas confrontaciones, para ser junto a sus compatriotas Alberto Blanco y Víctor Echevarría los forzudos que en mayor cantidad de ocasiones ocuparon el sitio más codiciado en el estrado de premiación en esta disciplina.

   Pasaron 11 años para que lo sucedido en los Juegos Centroamericanos y del Caribe que acogieron La Habana y Santiago de Cuba como subsede, volviera a repetirse.

   Fue en la 17ma versión que organizó Ponce, Puerto Rico, en noviembre de 1993. Allí, otros dos levantadores de pesas de nuestro Verde Caimán, William Vargas y Pablo Lara, establecieron cotas mundiales en sus respectivas divisiones.  

   El habanero Vargas rubricó la proeza, al levantar 125 kilos en la prueba de arranque de los 54 kg y el villaclareño Lara, único exponente de su deporte en el archipiélago cubano que archiva dos medallas olímpicas, estableció récord universal en envión, al alzar 205 kilos.

DICHOSO CON EL 21

   Para Daniel Núñez el número 21 fue sinónimo de suerte en su trayectoria deportiva. Estableció su primer récord mundial el 21 de marzo de 1979, al levantar 121 kilogramos en la prueba de arranque en los 56 kilos en una competencia dirimida en la extinta Unión Soviética.

   También en ese país, en ocasión de la Olimpiada de Moscú, se convirtió en el primer halterista de América Latina que logró un título en citas estivales, la competencia tuvo lugar el 21 de julio de 1980 y contaba 21 años. (Osvaldo Rojas Garay, ACN)


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