Ramiro Valdés Menéndez, memoria viva en Presidio Modelo

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ACN - Cuba
Ana Esther Zulueta | Fotos de Yoan Pérez González y de Roberto Diaz Martorell
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23 Junio 2026

Nueva Gerona, 23 jun (ACN) En Isla de la Juventud, donde se erige el Monumento Nacional Presidio Modelo, el legado del Comandante de la Revolución Ramiro Valdés Menéndez (28 de abril de 1932-21 de junio de 2026) se siente como presencia constante, tejida en recuerdos y anécdotas que aún vibran en la voz de quienes lo conocieron de cerca.

   Isabel Venero López, directora de la instalación patrimonial, recordó con emoción las ocasiones en que acompañó al Comandante en sus recorridos por el recinto histórico: en 2009, en 2015 y más recientemente en 2025, durante la conmemoración del aniversario 70 de la excarcelación de los moncadistas.

   Siempre que regresó al museo, Ramiro parecía sumergirse en la memoria de aquellos días de encierro, narró en exclusiva a la Agencia Cubana de Noticias Venero López mientras observa atenta la imagen del Héroe expuesta en el cine teatro Caribe de Nueva Gerona, donde —desde las 10.00 a.m.— los pineros le rinden tributo póstumo.  

   Apuntó la museóloga que sus evocaciones eran lecciones vivas, “para quienes trabajamos en esta institución, escucharle significaba conocer los acontecimientos en voz de uno de sus protagonistas, una herencia que luego transmitimos a los visitantes con la certeza de estar compartiendo fidedignamente un pasaje de la historia cubana y local.  

   En una visita inesperada en 2015, Valdés Menéndez aludió a la presencia de familiares que también sufrieron prisión allí: su primo Rosendo Menéndez, asaltante al cuartel Moncada el 26 de julio de 1953, y su cuñado José Ponce, comentó Isabel. 

  Agregó que con humor, habló de los apodos que circulaban entre los jóvenes revolucionarios y, con seriedad, subrayó que el Presidio fue una verdadera escuela, allí se creó la Academia Ideológica Abel Santamaría, espacio donde se nutrían de conocimientos políticos, económicos y culturales, y donde las asambleas fortalecían la unidad de los presos.

   Ramiro también se refirió a los momentos de mayor crueldad en Presidio, específicamente en el pabellón dos, donde estaban las temidas “Bartolinas”, dijo la interlocutora.

   Precisó que se trataban de las celdas de castigo donde un grupo de los moncadistas fueron severamente torturados por entonar la marcha del 26 de julio al dictador Fulgencio Batista durante su visita a ese recinto carcelario el 12 de febrero de 1954.

   “Nos encerraron allí, nos golpearon, pasamos 15 días castigados”, dijo con firmeza en ese momento, no se refería solo a un episodio: nos mostró cómo la historia se mantiene viva cuando quienes la protagonizaron la cuentan desde el dolor experimentado en carne propia.

   Para Isabel, el vínculo con Ramiro fue único: “nunca tuve contacto directo con Fidel ni con Raúl, pero sí con Ramiro, en tres o cuatro ocasiones pudimos conversar y siempre lo recordaré siendo fiel a su legado y transmitiéndolo a las nuevas generaciones”.

   En el homenaje de hoy, confiesa sentirse impactada por la fotografía expuesta en el cine teatro Caribe: es una imagen hermosa, concluyó mientras se sumó al silencio solemne del lugar.


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