Pilongos, el mote santaclareño que nació de una pila bautismal
No hay nada más santaclareño que ser llamado pilongo; el término, que hoy identifica con orgullo a los nacidos en esta ciudad del centro de Cuba, circula de boca en boca como una contraseña secreta entre los nativos, pero pocos conocen que ese apodo —que suena a cariño, a provincia, a cosa íntima— nació del agua bendita de una antigua pila bautismal de piedra, labrada con rocas extraídas de la local loma del Capiro.
Autor: Y. Crecencio Galañena León I Fotos cortesía de la entrevistada
