Santiago de Cuba, 2 feb (ACN) En medio de la contingencia energética que enfrenta el país, el Banco Provincial de Sangre Renato Guitart Rosell sostiene el aseguramiento del Programa Nacional de Sangre, mediante una red integrada que articula consultorios médicos, bancos municipales, unidades móviles y laboratorios especializados, con el propósito de garantizar la calidad y seguridad de cada donación.

La doctora Bertha Cuevas Ramos, directora de la institución, explicó que, pese a las limitaciones materiales y a la inestabilidad en el suministro eléctrico, el colectivo mantiene la vitalidad del servicio como prioridad estratégica del Sistema Nacional de Salud.
Según afirmó las carencias son diarias, pero también lo es la búsqueda de soluciones, el programa no opera de manera aislada pues en el territorio funcionan además los bancos municipales de Palma Soriano y Contramaestre, que junto a los equipos móviles permiten extender la captación de donantes hacia centros laborales y comunidades.
Estas unidades itinerantes resultan decisivas para sostener las entregas voluntarias y acercar el servicio a la población, reduciendo desplazamientos y optimizando recursos en un escenario energético complejo, manifestó.
Tras la extracción, la sangre no se transfunde de inmediato, explicó, en los laboratorios del banco comienza un proceso riguroso de control de la calidad que incluye estudios de microbiología, pruebas físico-químicas y exámenes serológicos para la clasificación de grupos sanguíneos y factor Rh.

A los donantes de plasmaféresis, quienes pueden donar cada 15 días, se les realiza un seguimiento sistemático para evaluar su estado de salud y confirmar que se mantienen en condiciones óptimas, refirió.
Cuevas Ramos precisó que, ante la carencia de determinados reactivos y medicamentos utilizados en el procesamiento, el personal ha recurrido a alternativas técnicas previstas en el diseño original del programa desde 1962, sin comprometer los estándares de seguridad.
La directiva señaló que su responsabilidad es demostrar, con respaldo científico, que cada unidad es válida y está en condiciones adecuadas para su administración.
El Programa Nacional de Sangre tiene entre sus misiones la captación de personas aptas para donar, a quienes se les realizan estudios para descartar enfermedades transmisibles; los requisitos básicos establecen edades entre 18 y 60 años, peso superior a 50 kilogramos, estatura mínima de 1,50 metros y no haber realizado viajes recientes al exterior ni tatuajes o perforaciones en fechas cercanas, entre otros parámetros que protegen tanto al donante como al receptor, señaló.

Además de garantizar glóbulos rojos y plasma para los servicios hospitalarios, el sistema contribuye con la entrega de hemoderivados a la industria biofarmacéutica nacional, particularmente a BioCubaFarma, y funciona como sede docente para diversas especialidades médicas, significó.
En el actual contexto, Santiago de Cuba, junto a Granma, ostenta la condición de vanguardia en el cumplimiento de este servicio esencial; la voluntad de los trabajadores y la respuesta solidaria de los donantes voluntarios y recurrentes constituyen el principal sostén de un programa que, aun en tiempos de restricciones, preserva su misión cardinal: salvar vidas.
© 2026 Agencia Cubana de Noticias. Prohibida la reproducción parcial o total de este contenido si no es suscriptor editorial
