La Habana, 6 jul (ACN) El presidente brasileño, Luiz Inácio Lula da Silva, denunció hoy en Río de Janeiro, de forma contundente, la grave crisis del multilateralismo y defendió la urgente necesidad de reformar las estructuras de gobernanza internacional.
Durante la sesión de Paz y Seguridad, Reforma de la Gobernanza Global, en la XVII Cumbre del Brics, al mandatario anfitrión manifestó que la creación de Naciones Unidas marcó «la derrota del nazifascismo y el nacimiento de la esperanza colectiva», pero actualmente «asistimos a un colapso sin precedentes del multilateralismo».
Señaló que este foro en Río se desarrolla en el escenario global más adverso desde la fundación de la ONU, que cumplió 80 años el 26 de junio, refirió la agencia de noticias Prensa Latina en un despacho fechado en Río de Janeiro.
Recordó que muchos de los países que ahora son miembros del bloque fueron fundadores de la ONU y también protagonistas de la Conferencia de Bandung, que en 1955 rechazó la división del mundo en zonas de influencia y defendió un orden internacional multipolar.
Alertó que la autonomía de los países del Sur Global está nuevamente amenazada.
Entre los reveses denunciados figuran los ataques a los regímenes internacionales sobre clima y comercio, la fragilidad del sistema de salud mundial —acentuada por la pandemia de Covid-19— y las «absurdas exigencias a la propiedad intelectual» que dificultan el acceso a los medicamentos.
Llamó la atención sobre el número sin precedentes de conflictos desde la Segunda Guerra Mundial y sobre la reciente decisión de la Organización del Atlántico Norte (OTAN) de aumentar el gasto militar.
«Es más fácil destinar el cinco por ciento del PIB (Producto Interno Bruto) al gasto militar que el 0,7 por ciento prometido para la Ayuda Oficial al Desarrollo», lamentó.
Advirtió que el miedo a una catástrofe nuclear ha vuelto a la vida cotidiana e instó a no estar indiferente ante el genocidio practicado por Israel en la Franja de Gaza, la matanza indiscriminada de civiles inocentes y el uso del hambre como arma de guerra.
Consideró que la única solución posible al conflicto pasa por «el fin de la ocupación israelí y el establecimiento de un Estado palestino soberano dentro de las fronteras de 1967».
Una vez más el gobernante reafirmó el compromiso de Brasil con la paz y el diálogo y, pese al alarmante escenario, reconoció los avances históricos del multilateralismo, como el proceso de descolonización y la prohibición de las armas químicas.
Volvió a referirse a la gobernanza internacional que no refleja la nueva realidad multipolar del siglo XXI y que corresponde al Brics contribuir a su actualización.
Al respecto, propuso una profunda transformación del Consejo de Seguridad de la ONU, con la inclusión de nuevos miembros permanentes de Asia, África y América Latina.
«Es más que una cuestión de justicia. Se trata de garantizar la supervivencia misma de la ONU», subrayó.
El presidente cubano, Miguel Díaz-Canel Bermúdez, participa en la XVII Cumbre del Brics, que sesiona hoy y mañana bajo el lema Fortalecer la cooperación del Sur Global para una gobernanza más inclusiva y sostenible.
Díaz-Canel asiste por segunda vez, como jefe de Estado, a una cumbre del Brics. La primera fue en Johannesburgo, Sudáfrica, entonces en su condición de presidente del Grupo de los 77 y China.
Acompañan al gobernante cubano, el ministro de Relaciones Exteriores Bruno Rodríguez, el jefe del Departamento de Relaciones Internacionales del Comité Central del Partido Comunista de Cuba, Emilio Lozada, y otras autoridades y funcionarios de la Cancillería de la Isla.