La Habana, 31 may (ACN) La Sociedad Cubana para la promoción de las Fuentes Renovables de Energía (FRE) y el respeto ambiental (Cubasolar) confirmó su asistencia técnica al proyecto Cultivando energía, contribución a la transición agro-energética y la resiliencia climática en fincas agropecuarias de La Habana del Este.
El financista de la iniciativa es la Agencia Española de Cooperación Internacional para el Desarrollo (Aecid) la contraparte extranjera la organización no gubernamental Justicia Alimentaria y también la Asociación Cubana para la Producción animal en La Habana.
Alois Arencibia Aruca, Máster en ciencia y directivo de Cubasolar, informó en exclusiva a la Agencia Cubana de Noticias que sus acciones están concentradas en el municipio Habana del Este, del Consejo Popular Campo Florido.
Explicó que sus beneficiarios directos son fincas y colectivos laborales de la cooperativa de Crédito y Servicios Agustín Marrero, la Unidad Básica de Producción Cooperativa Desembarco del Granma, la Unidad Empresarial de Base Victoria de Girón y el Colectivo laboral de producción de abonos orgánicos, de la Empresa Agropecuaria Bacuranao
Señaló que el tiempo de ejecución es de 24 meses, en un taller que sesionó el 17abril pasado, con la participación de autoridades locales, beneficiarios, representantes de la Aecid, la dirección del proyecto y el equipo técnico.
En un resumen sobre sus objetivos, puntualizó que consiste en contribuir a la transición energética de fincas agropecuarias en La Habana del Este y en especifico promover la soberanía alimentaria y resiliencia climática en fincas agropecuarias de la mencionada localidad, mediante la incorporación de fuentes renovables de energía, prácticas de economía circular y fortalecimiento de capacidades locales con enfoque de género.
Cultivando Energía nace como respuesta integral a los desafíos estructurales que enfrentan tales dominios, un territorio marcado por una profunda crisis energética, inseguridad alimentaria, deterioro del tejido agro productivo, efectos del cambio climático y persistentes desigualdades de género.
A partir de un diagnóstico participativo, se plantea una intervención que combina transición energética, economía circular, agroecología y empoderamiento comunitario, con especial énfasis en el protagonismo de las mujeres rurales.
Su propósito general es contribuir a la transición energética con la incorporación de fuentes renovables de energía, como biodigestores, calentadores solares y sistemas fotovoltaicos, adaptadas al contexto agropecuario cubano, integradas con prácticas agroecológicas y de economía circular, como el aprovechamiento de residuos orgánicos para generar biofertilizantes y biogás, mejorando la productividad, reduciendo impactos ambientales y avanzando hacia la soberanía alimentaria.
Su primer resultado clave sería apoyar la inserción de FRE en fincas seleccionadas, promoviendo su autonomía energética con instalaciones concretas, formación técnica y asesoramiento.
En segundo lugar, promueve estrategias de economía circular y adaptación al cambio climático a través del uso de bioinsumos, reforestación, gestión de residuos y diversificación productiva con enfoque agroecológico y como tercer resultado, busca socializar y difundir experiencias, sistematizar aprendizajes y visibilizar los logros del proyecto a nivel territorial y nacional para facilitar su replicabilidad y escalabilidad.
Además, contempla la creación del Movimiento de Usuarios del Biogás, red liderada por Cubasolar que fortalecerá el mantenimiento colaborativo de los sistemas instalados y su continuidad a largo plazo.
La estrategia incorpora planes de sostenibilidad por finca, mesas de gobernanza intersectorial y mecanismos de seguimiento conjunto entre autoridades, productores y técnicos, garantizando la apropiación institucional, el control social y la continuidad del modelo.
Refuerza también la equidad de género mediante la capacitación en liderazgo transformador, economía feminista y promoción de iniciativas productivas lideradas por mujeres, participación en espacios nacionales e internacionales.
Se estima que el proyecto beneficiará directamente a 695 personas (productores/as, técnicos/as, cooperativistas y trabajadores/as), de las cuales 356 son mujeres. Indirectamente, impactará a más de 178.000 habitantes del municipio Habana del Este, Florido, promoviendo el acceso a alimentos sanos, sostenibles y culturalmente apropiados.
Cultivando Energía se enmarca en la Ley de Soberanía Alimentaria y Nutricional, el Plan de Estado de enfrentamiento al cambio climático, objetivos de desarrollo de la ONU y se alinea plenamente con las prioridades sectoriales y geográficas de la Cooperación Española en Cuba
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