En el corazón del IV Congreso Científico Internacional Universidad-Sociedad (Unisoc) 2026, el amor por la tierra brota entre conferencias y saberes, así lo demostró Kamelia Espinoza Martínez, líder de la Asociación de Mujeres Emprendedoras para la Producción Cooperada de Alimentos (Asoemprendem).
El compromiso de no dejar marchitar el legado de su padre y las ansias de adquirir conocimientos, dispuesta a abrigar en las manos la tarea de potenciar la producción de la Finca "Triana", ubicada en el municipio de Cárdenas, devino para la también doctora en Medicina, motivo de crecimiento.
Al fallecer mi papá, mi esposo y yo decidimos asumir todas las labores propias de la finca, ambos nacidos y criados en el campo, pero sin saber bien cómo hacerlo, sin dudas constituyó un reto grande: comenzar a vivir allí y cambiar totalmente el entorno, contó.
Lo vimos al inicio como la responsabilidad de mantener su legado y todo el trabajo que durante años dedicó a esas tierras. Sin embargo, lo que comenzó como una aventura se convirtió en una puerta a la investigación, entonces llegamos a centros como la Estación Experimental de Pastos y Forrajes Indio Hatuey, confesó.
Desarrollar la agroecología, dirigida a ofrecer al pueblo productos libres de químicos, necesarios para enarbolar la buena salud y coherentes con esa otra misión de vida abrigada por Kamelia, supuso entonces motor impulsor para buscar el asesoramiento necesario.
Junto al proyecto Financiado por la Embajada Francesa (FEF) Agroecología Sostenible, para una sola salud, se presentó la posibilidad de intercambiar con otros investigadores y productores; así como también de compartir el amor infinito por la actividad agrícola que ya ofrecía frutos valiosos.
Espinoza Martínez resaltó en conversación con la Agencia Cubana de Noticias el agradecimiento en mayúsculas ante el aprendizaje continuo, la gran familia construida y el regalo de conocer a Lucía Morales Ojeda y María Julia Sánchez Lorenzo, integrantes de Asoemprendem y cautivadas también por esta labor maravillosa.
A dos años de emprendido el difícil camino,"Triana" ya ostenta la categoría de Finca Agroecológica y la asociación nacida de la capacidad femenina de asumir desde la dulzura y la delicadeza, los retos que imponen los tiempos, cuenta con manos fuertes y capaces de convertir sus huellas en frutos.
Hoy contamos con un área de organopónico y dentro de este un espacio para las plantas medicinales, mantuvimos los cultivos varios como objeto social de la finca, además ampliamos la plantación de árboles cerca de los potreros, con el propósito de favorecer la alimentación del ganado, refirió.
La necesaria iniciativa donde resalta la voz de la mujer, busca involucrar a los estudiantes de la carrera de Medicina, de primarias cercanas y a los vecinos con este trabajo, y propiciar intercambios con vistas a enriquecer la cultura agraria y plantar semillas de amor en las nuevas generaciones.
No existe mayor satisfacción que la de poder sustentar a tu familia a través de lo que una misma es capaz de producir, y si a ello sumamos la dicha de contar con productos orgánicos cultivados por nosotras, el valor aumenta.
Como mujeres el hecho de insertarnos en estos espacios figura, sin dudas, un reto transformado en bendición, finalizó.
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