No pudo alcanzar la maestría, porque para lograrla en el ajedrez se necesitan muchas más horas de dedicación que las que sus altas responsabilidades y el compromiso con sus ideales le permitieron.
Pudiera pensarse que no todos los grandes jugadores de la época que enfrentó se emplearon a fondo en las partidas, tratándose de una personalidad de tanta dimensión humana; pero de lo que sí no hay duda es que el Comandante Ernesto Che Guevara tenía un nivel elevado para ser un jugador aficionado.

En octubre de 2017, al cumplirse el aniversario 50 de su caída en combate, el GM villaclareño Jesús Nogueira Santiago, en nuestra opinión uno de los cinco mejores exponentes del ajedrez cubano de todos los tiempos, junto a José Raúl Capablanca, Leinier Domínguez, Lázaro Bruzón y Guillermito García, confesó al periódico Vanguardia:
«El Che, como se sabe, jugó ajedrez a un buen nivel. Lo estudiaba y le gustaba su práctica, y cuando sus responsabilidades se lo permitían, lo jugaba», y añadió:
«Como ajedrecista el Che tenía preparación teórica, pues había estudiado el ajedrez desde niño. […] No se conformaba con tablas arregladas, y combatía a ganar o perder, sin que se le hicieran concesiones de ninguna índole. Definitivamente, era un buen jugador de ajedrez».
Una revisión de las andanzas de Guevara por el reino de Caissa confirman lo expuesto por Nogueira, pues el Che participó en el Campeonato del Ministerio de Industrias entre los meses de junio y agosto de 1963 y ocupó la segunda posición con un balance de veinte victorias, dos tablas e igual número de derrotas.
Del 18 de noviembre al 16 de diciembre de ese mismo año intervino en el certamen de formación de equipos del Ministerio de Industrias y concluyó también como subcampeón, invicto en 10 partidas, con saldo de siete triunfos y tres divisiones de punto.
Asimismo, compitió en justas por equipos interestatales contra Hacienda, Ministerio de Relaciones Exteriores, Embajada Soviética, Instituto Nacional de Reforma Agria (INRA), cuerpo de artilleros y a partir del año 1964 clasificó en los torneos de tercera y segunda categorías.
En el periodo de 1962 y 1964, el Che Guevara movió piezas en simultáneas frente a cinco grandes maestros, un maestro internacional y dos maestros nacionales ante los cuales obtuvo dos victorias, cuatro tablas y dos derrotas.
Aventajó a los MN Rogelio Ortega y Armando Acevedo, dividió la unidad con los GM Miguel Najdorf, Miroslav Filip, Petar Trifunovic y el exmonarca del orbe Mijail Tal e inclinó el rey contra el doble subtitular del planeta Víctor Korchnoi y el MI avileño Eleazar Jiménez
FIDEL: «SABÍA MÁS AJEDREZ QUE YO»
En la entrevista concedida a Gianni Miná que derivó en el surgimiento del libro Un encuentro con Fidel, el periodista italiano le preguntó al líder histórico de la Revolución Cubana si había jugado alguna vez con Camilo o con el Che, a lo que Fidel contestó:
“Con Camilo no, pero con el Che sí, porque dio la casualidad que… A un grupo de nosotros nos arrestaron en México, y a mí por ser el responsable principal y a Che por ser argentino y porque había tenido una disputa muy fuerte sobre cuestiones teóricas con la policía, nos dejaron presos más tiempo.
“Estuvimos varias semanas solos allí, mezclados con otros presos de inmigración, y nuestro entretenimiento eran los libros y el ajedrez. Allí Che y yo jugábamos ajedrez, matábamos el tiempo en eso.
“Che sabía más que yo, porque realmente Che había estudiado algo de ajedrez y yo jugaba más bien por intuición. Era un poco guerrillero y algunos partidos se los gané, pero él ganaba la mayor parte de las veces porque sabía más ajedrez que yo. Y realmente le gustaba el ajedrez.
“Aun después de la Revolución él siguió estudiando ajedrez. Era muy aficionado al ajedrez”, afirmó el Comandante en Jefe.
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