Santiago de Cuba, 1 feb (ACN) Con el propósito de abrir caminos hacia la inclusión social y laboral de jóvenes en situación de discapacidad intelectual leve, el Proyecto de Desarrollo Local (PDL) Zuturo, en colaboración con la Organización No Gubernamental Camaquito Cuba, realizó en esta ciudad el primer Taller de Sensibilización para emprendedores.
La iniciativa, considerada un paso trascendental en la región oriental, busca fortalecer la responsabilidad social empresarial y garantizar igualdad de oportunidades en las formas de gestión no estatal.
En esta primera etapa participaron cinco jóvenes del proyecto sociocultural Sin Barreras: Onelia, Milagros, Diasmela, Fernando y Jenny, quienes se incorporarán de inmediato a las empresas privadas Fénix -panadería dulcería-, el Grupo de Creación Artística (textil) Creanex Art, y la peluquería-academia Gabardina’s Keratin, emprendimientos santiagueros que abrieron sus puertas para acogerlos.

La coordinadora de Sin Barreras, Aleneris García, recordó que desde octubre de 2013 este proyecto ha trabajado de manera sistemática en la integración cultural y comunitaria de niños, adolescentes y jóvenes con discapacidad, con resultados reconocidos internacionalmente al ser declarado por la Organización de Naciones Unidas (ONU) como líder en la promoción de los derechos humanos en Cuba.
Con sede en la Casa de Cultura Josué País García, de esta ciudad, Sin Barreras ha consolidado talleres de danza, teatro, literatura, música y manualidades, involucrando también a las familias en un proceso de sensibilización que derriba prejuicios y fomenta la participación activa, aseguró García quien agradeció la iniciativa de Zuturo.
La directora titular del PDL, Evelyn Torres, explicó que la idea es lograr la inserción laboral de los jóvenes en situación de discapacidad dentro de las formas de gestión no estatal, con el objetivo de mejorar su calidad de vida bajo el respaldo de un sólido marco jurídico.
Recordó que la Convención Internacional sobre los Derechos de las Personas con Discapacidad, aprobada por la ONU en 2006 y ratificada por Cuba en 2007, reconoce la dignidad, diversidad y derecho al trabajo en igualdad de condiciones; así como la Organización Internacional del Trabajo respalda estas políticas, para garantizar igualdad de oportunidades y readaptación profesional.

En el contexto nacional, la Constitución de la República, los códigos de las Familias y de Trabajo establecen la obligación del Estado, la sociedad de proteger y asegurar el pleno ejercicio de los derechos de las personas con discapacidad, garantizando inclusión social, laboral y familiar.
Durante el taller se insistió en que las micro, pequeñas y medianas empresas y cooperativas deben promover entornos inclusivos y libres de discriminación, prohibiendo actitudes de violencia, acoso o exclusión por motivos de color de piel, sexo, género, orientación sexual, identidad de género, edad, creencias religiosas o discapacidad.
Se subrayó que los trabajadores con esta condición reciben el mismo tratamiento laboral que cualquier otro empleado, con contratos formales, protección de la seguridad social, acumulación para la jubilación y pago de impuestos correspondientes, lo que asegura igualdad de derechos y beneficios, así como deberes compartidos en el marco de la legislación vigente.
La psicóloga Yisel Vega, docente de la Universidad de Oriente, explicó que la inclusión laboral es clave para la autonomía y la calidad de vida, y que el proceso no puede limitarse a ocupar un puesto, sino que debe potenciar las habilidades de cada joven, y para ello, señaló, es necesario un trabajo conjunto entre familias y emprendedores, con fases que incluyen preparación para el empleo, inserción inicial y asesoramiento en el puesto.
Cada etapa demanda roles distintos: la familia acompaña y sostiene, mientras el empleador adapta el entorno y ofrece tutoría para facilitar la integración, sentenció.
Entre los invitados al taller estuvo Mariely Tamayo, vicepresidenta provincial de la recién creada Asociación Cubana de Personas con Discapacidad Intelectual, quien destacó que Santiago de Cuba es la provincia con mayor número de personas en esta condición, con más de 20 mil, lo que hace imprescindible la realización de eventos de este tipo para desarrollar habilidades y potenciar capacidades.
Reconoció que, aunque la sociedad aún necesita sensibilizarse más, ya existen ejemplos exitosos de inserción laboral en instituciones estatales, pero insistió en la necesidad de ampliar estos esfuerzos para garantizar apoyo y protección.

José Ángel Domínguez, presidente de Fénix, aseguró que su incorporación al proyecto responde tanto a intereses empresariales como a un compromiso social; y explicó que dentro de los modelos de negocio de la empresa existen áreas específicas donde estos trabajadores pueden integrarse de manera efectiva, como en la producción de encargos personalizados de dulces y cakes, que requieren dedicación especial.
Según dijo, la idea es que estos jóvenes puedan asumir esas tareas, lo que permitiría suplir un mercado existente y, al mismo tiempo, brindarles una oportunidad laboral digna.
María Sabaté, tutora legal de Milagros, de 24 años, expresó satisfacción por la existencia de proyectos que tienen en cuenta a jóvenes como ella, recordando que desde niña mostró inclinación por la elaboración de dulces y que ahora podrá desarrollarse en un ámbito que le apasiona.
Por su parte, Diasmela, también de 24 años, comentó que sus expectativas son positivas y que se sintió a gusto con el ambiente; señaló que en Gabardina’s Keratin le gustaría aprender más en el oficio de peluquería, y agradeció la oportunidad de trabajar.
Explicó que está aprendiendo técnicas de trenzas y moños, aunque aún le falta perfeccionar aspectos como el uso de tintes y rolos, y expresó que le apasiona tanto la peluquería como el baile, convencida de que poco a poco podrá mejorar sus habilidades.
Estamos cambiando vidas, este es un sueño cumplido, afirmó Evelyn Torres al cierre del taller, reafirmando que el PDL Zuturo, en colaboración con Camaquito Cuba, consolida un compromiso con la inclusión y la igualdad de oportunidades, abriendo un camino de esperanza y equidad para jóvenes en situación de discapacidad intelectual en Santiago de Cuba.
