La Habana, 23 may (ACN) El tradicional espacio Sábado del Libro, que organiza el Instituto Cubano del Libro, acogió hoy la presentación de los seis títulos ganadores de la más reciente edición del Premio Calendario, convocado por la Asociación Hermanos Saíz y la Casa Editora Abril.
Los libros de jóvenes autores se incorporan al ámbito editorial cubano, donde aportan otras historias, otras visiones de la narrativa, la poesía, el teatro, la ciencia ficción, la literatura infantil y el ensayo.
En la categoría de teatro se suma el libro Manzano, alas de ángel, de Taimi Dieguez Mallo, que aborda desde la libre creación la historia del poeta Juan Francisco Manzano; obra que, al decir de la profesora Isabel Cristina López, nos devuelve la figura del poeta desde la esclavitud y el silencio, donde había sido relegado.

López añadió que la pieza, escrita por Dieguez Mallo, se suma a la tradición de obras teatrales que se inspiran en poetas cubanos del siglo XIX, lo que valida el interés de los dramaturgos en zonas poco exploradas del ámbito poético en Cuba.
En narrativa obtuvo el Calendario el libro Aquel verano en Woodstock, del periodista y narrador Erian Peña, el cual aglutina 17 cuentos sobre distintos temas y escritos desde el uso de referencias visuales, literarias y cinematográficas.
Sobre el libro, se dijo que los relatos que lo integran constituyen un ejercicio donde se mezclan estas referencias, al tiempo que se sigue a personajes muy peculiares, dotados todos de suficiente fuerza dramática en beneficio de la composición narrativa de cada una de estas historias.
El premio Calendario en poesía se otorgó el poemario Reconstrucción del paisaje, de Tomás Escobar, donde se usan elementos de las tradiciones japonesas y sus objetos; y, al decir de la escritora Charo Guerra, se trata de un aporte a los lenguajes poéticos, pues su autor elabora textos de sobrada precisión, lo cual dota al cuaderno de fuerza e interés para los lectores del género.
Cinco días con Agatha, de David Martínez Balsa, es la novela premiada en el apartado de literatura infanto-juvenil y en ella se destaca la concepción literaria y la creatividad para conformar este título.
Según comentaron tanto su editora Nayelis Herrera como el autor, la novela reconstruye un mundo donde todo pudiera cambiar, desde la visión de los propios protagonistas.
Los infortunados de estos tiempos, de Daryl Ortega, son piezas que logran desde la ciencia ficción narrar otros sucesos de la historia; pues el autor se concentra en temas como el hombre cuántico, las mutaciones en la fauna y el papel de los robots en la vida cotidiana; temas que pudieran parecer lejanos, pero que en realidad son parte de algunos de los debates contemporáneos en torno al uso de la ciencia y la técnica en la vida en los espacios profesionales y en la sustitución de funciones antes otorgadas a los humanos.
Construyendo al hombre: imágenes de la masculinidad hegemónica en la fotografía del Caribe contemporáneo (1960-1980), ensayo de Alejandro Malcom Fernández —la última de las obras presentadas este sábado en el centro histórico— aporta otras perspectivas al tratamiento de este tema.
A propósito de este volumen, el investigador Julio César González Pagés afirmó que el mismo muestra otras zonas del uso de la fotografía y su incidencia en el papel de este arte para los arquetipos simbólicos de la masculinidad hegemónica.
Los seis títulos llevados al Sábado del Libro proponen nuevas ideas para el corpus de la literatura cubana más reciente, a la vez que manifiestan las preocupaciones estéticas de los autores premiados que ahora se suman al catálogo de libros premiados con el Calendario.
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