La Habana, 23 jul (ACN) El proceso de creación del texto dramático en Cuba, desde la génesis de la idea hasta su materialización escénica, y el estado actual de esa actividad en la Isla, fueron los ejes del encuentro que se celebró este martes, en la Salón de Mayo del capitalino Pabellón Cuba, sede nacional de la Asociación Hermanos Saíz (AHS).
Bajo la moderación del crítico teatral Omar Valiño Cedré, y en el marco del 25 aniversario de la Casa Editorial Tablas Alarcos, el debate exploró temas fundamentales relacionados con la creación escénica y la relevancia histórica de la Revista Tablas, publicación especializada en las artes escénicas cubanas, fundada en 1982 y es un referente en el sector.

Los panelistas, destacados estudiosos de las artes escénicas como Nara Mansur, Ulises Rodríguez Febles, Yerandy Fleites y Norge Espinosa Mendoza, analizaron la influencia del contexto sociocultural en la dramaturgia, las diversas técnicas narrativas aplicables y los desafíos inherentes a la adaptación de un texto para su representación.
El diálogo también ahondó en la evolución histórica del teatro cubano y los retos contemporáneos que enfrenta, particularmente el déficit en la producción de bibliografía necesaria para los públicos interesados.
Al respecto, el dramaturgo y ensayista Espinosa Mendoza explicó que se evidencia una carencia palpable de la "memoria escénica" a través de la palabra impresa.
Este fenómeno, señaló, dificulta el acceso a la información y obstaculiza un diálogo más amplio y enriquecedor sobre el estudio y la comprensión de las artes escénicas.
Por su parte, la crítica teatral Nara Mansur añadió que el libro es el formato más apreciado por los teatrólogos, dado su papel crucial en la preservación de la historiografía teatral.
Mediante estas fuentes, precisó, los dramaturgos se sumergen en la lectura de obras para analizar estructuras narrativas, desarrollo de personajes y técnicas de diálogo.
Este proceso de investigación es esencial para la creación de nuevas obras, pues ofrece herramientas y conocimientos que pueden ser aplicados en la escritura dramática, expresó la también Premio de la Crítica Literaria 2011.
Un segundo momento del encuentro propició un diálogo entre editoras de la Revista Tablas y Ediciones Alarcos: Indira Rodríguez Ruiz, Yaremis Pérez Dueñas y Josefa Quintana.
Rodríguez Ruiz, jefa de redacción de Editorial Tablas Alarcos, resaltó el papel del editor como puente esencial entre el dramaturgo y el lector/espectador; su labor, explicó, implica la profunda comprensión de las intenciones del autor, así como del contexto cultural y social en que se sitúa la obra.
Refirió asimismo que, este proceso es particularmente crucial en los textos dramáticos, donde el lenguaje, la estructura y las dinámicas de los personajes suelen ser complejas y estar cargadas de significados que exigen una atención minuciosa.
El editor asume la responsabilidad de garantizar que la voz del dramaturgo se mantenga intacta, al tiempo que busca hacer accesible el texto a un público más amplio; esto implica decisiones sobre la presentación visual del libro, el diseño de la portada y la inclusión de materiales complementarios como prólogos o notas explicativas que ayuden a contextualizar la obra, concluyó la especialista.
La participación de destacados panelistas y editores subraya la importancia de mantener un diálogo constante sobre el estado actual de las artes escénicas en la Isla, así como la necesidad de fortalecer la memoria escénica a través de la publicación y el estudio de textos dramáticos.
En un momento en que el teatro enfrenta desafíos significativos, iniciativas como esta no solo celebran su rica historia, también apuntan hacia una dirección donde la dramaturgia cubana pueda seguir evolucionando con nuevas audiencias.
La labor del editor, como se destacó en las intervenciones, es crucial para garantizar que las voces de los dramaturgos lleguen a los lectores y espectadores.
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