Ecos de orishas y promesas, la fuerza de una Camila eterna (+Fotos)

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ACN - Cuba
Henry Omar Pérez | Fotos: Autor
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10 Mayo 2026

Santa Clara, 10 may (ACN) Bajo el título de Promesas, la joven actriz Elianis García Toriza estremeció la escena santaclareña con un unipersonal que funde fervor religioso, identidad cubana y conflictos sociales de la década de 1960.

   La pieza, adaptación de Santa Camila de La Habana Vieja, se convirtió en su ejercicio de graduación y un monumento a la cubanía más visceral.

  Obra que recrea la crisis de Camila y Ñico en medio de la vorágine revolucionaria, donde la santería se convierte en el último recurso de una mujer por retener un amor que se desplaza hacia las transformaciones de una nueva sociedad. A través de mitología yoruba, danza y folclor, la dramaturgia expone el choque entre tradiciones y cambios sociales, y el deseo irracional de “amarrar” a un hombre en medio de la Cuba que renace.

   Ramón Silverio, director del Centro Cultural El Mejunje, calificó la puesta de “un trabajo muy digno para una prueba de graduación”, y elogió la capacidad de la intérprete para condensar en apenas media hora la complejidad de un personaje tan arraigado en la cultura popular. 

   Según  Alexi González, asistente a la presentación la frescura del montaje y la sobriedad de la escenografía permitieron que la actuación de la joven imprimiera colorido y dinamismo a un tema vigente y necesario.

   La protagonista declaró a la ACN que el teatro ha sido su verdadera vocación, incluso por encima de los 10 años dedicados al violín. 

   “El teatro lo es todo”, afirmó, recordando cómo abandonó la música para entregarse por completo a la escena. 

   Su profesora, Gretzy Fuentes Caballero, actriz del Estudio Teatral de Santa Clara, explicó que Promesas constituye su primera tesis como docente y una reivindicación de la espiritualidad femenina.

    Para ella, la presencia de Oshún simboliza la alegría y la feminidad que sostienen la vida, marcando un contraste con épocas donde la religión era menospreciada.

   Más allá de la evaluación académica, especialistas coincidieron en que el montaje trasciende para situarse en la vanguardia del teatro joven contemporáneo. 

   Elianis desgranó con maestría la densa dramaturgia, exteriorizando una Camila que es herencia y ruptura, y proclamando mediante el despliegue de un folclor auténtico la mezcla de tradiciones que conforman nuestra idiosincrasia.

   Con apenas 20 años, la actriz asumió el desafío de su primer unipersonal desplegando voz, música y pasión. 

   Promesas no solo cumplió como ejercicio académico, sino que se alzó como confirmación de talento y sensibilidad, demostrando que la fuerza de un personaje y la esencia de un país pueden converger con éxito en la brevedad de las tablas.

   El silencio que precedió al aplauso final ratificó la estatura de una obra que, más que tesis, es rito y memoria colectiva.


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