Trazos que hablan de paz (+Fotos)

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ACN - Cuba
Sarahí Núñez Pérez Fotos: Luis Jiménez Echeverría
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01 Junio 2026

La Habana, 1 jun (ACN) La sede del periódico Juventud Rebelde amaneció hoy con los colores del amor y la esperanza, por el rumor suave de los pinceles mojados en témpera que, durante todo el curso, han construido un refugio para la ternura en los estudiantes de primer grado de la escuela Frank País García.

   Allí, para celebrar el Día Internacional de la Infancia, los menores protagonizaron la inauguración de su exposición "¡Que pinten los niños!", fruto de un proyecto que les enseñó que dibujar es también una forma de sanar y de salvar el mundo.

   Para llegar a esta mañana de junio hubo que sembrar desde septiembre; el proyecto bajo el título “Mi trazo con Dedeté” echó raíces en el aula para trascender la propia hoja de papel.

  Los pequeños del grupo Primero B se sumergieron durante meses en un universo pedagógico y creativo que hoy vivió su jornada de clausura con una explosión de color.

   Este ha sido un proyecto maravilloso, confesó Lisette Rodríguez Paz, maestra de los 30 niños participantes; no solo ha sido la pintura como tal, dijo, hemos ido un poquito más allá: en la asignatura de Lengua Española, el control muscular; para el Mundo en que Vivimos, el cuidado del planeta, el ahorro del agua, pero sobre todo, la paz, ese fue uno de los últimos trabajos que hicieron y es el que hoy exponen.

   Mientras los adultos intentan gestionar la complejidad de la realidad actual, en aquel espacio del periódico el arte devolvió la simpleza esencial mirado a través de la sensatez e ingenuidad de la infancia.

   El pequeño Yan Lucas Nogués Santana señaló que para dibujar por la paz primero pensó en su casa, en su mamá y su papá, y entonces la maestra le preguntó qué sentía al pintar en Cuba.

   Él muy firme le respondió: "siento que mi corazón palpita más rápido cada segundo, porque quiero a mi país, aunque a veces los mayores estén preocupados, pero yo no me preocupo cuando pinto".

   Su mamá, Yaimara Santana Escalona, explicó a la Agencia Cubana de Noticias que al principio, el proyecto "Mi trazo con Dedeté" le pareció una idea bonita para entretenerlos, pero con los meses vio cómo su hijo aprendía a nombrar el mundo: la paz, el cuidado del agua, hasta la guerra, todo lo ponía en el papel con una serenidad que a veces los adultos han perdido.

   En la jornada, por la celebración del Día Internacional de la Infancia, esta mancomunidad entre escuela y familia fue un testimonio vivo de que la educación sentimental también se teje con complicidades.

   Estas obras son la prueba de que cuando se siembra creatividad y amor por el arte, los resultados siempre son hermosos, y la muestra, que arrancó sonrisas y elogios de maestros, periodistas y familiares, es un homenaje permanente a la infancia y al talento de estos pequeños grandes creadores.

   Hoy, cuando el calendario marca el día consagrado a los más chicos, estos infantes regalaron, en lugar de pedir juguetes, una lección de resiliencia, demostrando que, pese al pulso acelerado de los tiempos, todavía hay espacio para la belleza, para el trazo firme y para la paloma blanca.
 


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