Matanzas, 2 sep (ACN) La sonrisa de Amara al regresar a las aulas de la Escuela Primaria Desembarco del Granma, ya como alumna de primer grado, confirma el importante papel que las instituciones educativa posee en la formación de las nuevas generaciones de cubanos.
Emocionada ante la aventura que comenzó este primero de septiembre, la pequeña de seis años de edad llegó al hogar el martes reciente con la mirada brillante, porque un nuevo curso escolar resulta escenario para experiencias inolvidables, libretas por llenar y emociones desbordadas.
Daymette Montenegro Morales, madre de la pionera que en octubre venidero recibirá su pañoleta azul, comentó que para toda la familia, saber a los niños felices, un poco más independientes, con ansias de aprender y hacer amigos, impregna el pecho de un orgullo inmenso.
En conversación con la Agencia Cubana de Noticias, Montenegro Morales resaltó la nostalgia que llega al verlos iniciar una nueva etapa, levantar vuelo ya no tan cerca de mamá y dar pasos aún más fuertes en el camino tan esperado por ellos.
Sonrisas nacidas entre las paredes del aula, una escuela abierta a pesar de los tiempos difíciles, el amor de esa maestra que ahora tendrá un lugar especial en casa y el compromiso de la familia con la institución, permanecerán sin dudas en el corazón de Amara.
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