Nueva Gerona, 14 ene (ACN) Osmín César Fargie, especialista principal de la Unidad Empresarial de Base Despacho de la empresa eléctrica, recibió hoy en Isla de la Juventud la medalla Ñico López por los años de consagración y entrega a la entidad.
La condecoración distingue a trabajadores con una trayectoria ejemplar, marcada por la constancia, el compromiso y el aporte al desarrollo del sistema eléctrico nacional, en el caso de Fargie, su cuarto de siglo de labor ininterrumpida refleja la disciplina y el sentido de pertenencia que caracterizan al colectivo de la empresa en el territorio pinero.
Este estímulo honorífico constituye uno de los más altos reconocimientos que otorga la Central de Trabajadores de Cuba (CTC) a quienes han dedicado buena parte de su vida laboral al fortalecimiento de sectores estratégicos para el país, como el energético.
En sus declaraciones a la Agencia Cubana de Noticias, el homenajeado destacó que los principales retos de su labor han estado en la complejidad de controlar el sistema eléctrico, una tarea que exige estudio constante y adaptación diaria.
Subrayó que cada nueva tecnología o procedimiento obliga a aprender sobre la marcha, convirtiendo el trabajo en un desafío permanente.
César Fargie recordó que cuando comenzó en 1999 aún funcionaba la planta Luis Felipe Almeida, desde entonces, los cambios han sido significativos: fue pionero en la operación de nuevas unidades MAN y participó en la transición hacia fuentes renovables de energía.
Tuve la oportunidad de trabajar en el parque experimental eólico Los Canarreos y actualmente en parques solares, que representan la tecnología más desarrollada en estos momentos, cada innovación nos exige preparación continua para aprovechar al máximo su rendimiento, subrayó.
Distinguió entre sus vivencias más significativas, el proceso de resarcimiento de los daños ocasionados en el municipio especial tras el paso devastador del huracán Gustav en 2008, cuando estuvo al frente del grupo que logró energizar el circuito de La Demajagua, uno de las localidades más afectadas.
A pesar de los destrozos, restablecimos cerca del 70 por ciento del servicio en un solo día, dijo con orgullo, también participé en la rehabilitación de la zona de La Fe junto a un contingente de Holguín, donde trabajamos incansablemente hasta altas horas de la noche.
La comunidad reconoció el esfuerzo y sacrificio de los linieros, y para mí fue una de las mayores satisfacciones de mi carrera, enfatizó.
Sobre su permanencia en la misma unidad, afirmó que ha sido una gran satisfacción y orgullo, porque el colectivo de trabajadores al que pertenece es como una familia unida, solidaria y comprometida.
A las nuevas generaciones les diría que nunca dejen de estudiar, que se fortalezcan y aprendan de quienes tienen más experiencia, solo así podrán realizar un trabajo efectivo y fructífero, en beneficio de la empresa, del municipio y del país, acotó.
