Guantánamo, 10 may (ACN) Una ofrenda floral en la Plaza Mariana Grajales a los caídos en Angola en 1975 y en Venezuela en 2026, dio inicio a la visita hoy de las principales autoridades de Guantánamo a las madres de jóvenes que convirtieron sus pechos en escudo de causas hermanas.
Luego de la ceremonia, que recordó el legado de Mariana Grajales, madre ejemplar que entregó a sus hijos por la independencia de la patria, Yoel Pérez García, primer secretario del Partido Comunista de Cuba en la provincia, y Alis Azahares Torreblanca, gobernadora del territorio, junto a representantes del PCC, el gobierno, y las organizaciones políticas y de masa, divididos en seis comisiones, se trasladaron hasta 12 hogares del municipio cabecera para abrazar a igual número de madres.
Eran las casas de las madres de nueve héroes de Angola —caídos entre 1976 y 1988—, de dos mártires de las Fuerzas Armadas Revolucionarias y de uno de los combatientes fallecidos en Venezuela aquel fatídico 3 de enero de 2026, cuando fue secuestrado el presidente Nicolás Maduro, y provocaron la muerte de 32 cubanos.

En la barriada de Sur Isleta, Thay Marcia Chang Iglesias, de 79 años, recién operada de cataratas, agradeció el encuentro con lágrimas ante el recuerdo de lo más sagrado de una madre: su hijo, Robelkis Taquechel Chang, que murió en tierra angolana un 15 de agosto de 1988.
A pocos kilómetros, Juana Icaidis Téllez Jardines aguardaba arropada por sus otras hijas y sus nietos, con 80 años a cuestas y la herida abierta de unos restos jamás encontrados, conserva la entereza de quien ha hecho de la espera un altar.
Su hijo Alexis Calzado Téllez cayó en Angola el 12 de febrero de 1988, “les agradezco que se acuerden de mí”, dijo a los presentes, a lo cual se le respondió que es un deber, conscientes de que la gratitud nacional siempre será deuda impagable con mujeres como Juana.
Sus hijos forman parte de los más de dos mil combatientes cubanos caídos como parte de la Operación Carlota, cuando Cuba brindó apoyo militar a la República de Angola entre 1975 y 1991 y contribuyó a la defensa de su soberanía frente a las agresiones externas.

A cada una de aquellas 12 madres les fueron entregados módulos alimenticios y de otro tipo, junto a postales y la flor que simboliza este gran dia, pequeños gestos que no alcanzan a llenar el vacío pero sí a expresar la gratitud de un pueblo.
Idaliena Díaz Casamayor, presidenta de la Asamblea Municipal del Poder Popular en Guantánamo, señaló a la Agencia Cubana de Noticias que es tradición visitar cada segundo domingo de mayo a las madres de combatientes internacionalistas caídos.
"Para nosotros es un poco fuerte, es la manera de traerles el cariño a las madres guantanameras por lo que hicieron sus hijos, pero a la vez nos reconforta poder hacerlo", expresó.
Ratificó que esta visita es también una lección para las nuevas generaciones, puesto que "si ocurriera una agresión militar a Cuba, no van a ser las madres las que se reblandecerán ni las que van a ponerse de rodillas, son las que también le van a decir a sus hijos que se empinen y defiendan su patria".
Por eso, añadió conmovida, "es tradición cada segundo domingo de mayo dejamos de estar un ratico con las madres nuestras para llegar a ellas que han dado todo por una causa noble y justa", en una jornada que encerró la certeza de que el sacrificio de aquellos combatientes no se olvida, y a sus madres tampoco.
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