Cienfuegos, 16 may (ACN) Nuevos clones de boniato, en la variedad el Dorado, producen en la finca Punta La Cueva de la provincia de Cienfuegos, que propicia donar simientes de calidad a los campesinos y cooperativistas en apoyo a la soberanía alimentaria.

Emilio Bermúdez Cuellar, propietario de esa granja agroecológica, declaró a la Agencia Cubana de Noticias que allí experimentan con las réplicas B-20, B-30 y el B-60, esta última con el mejor comportamiento para las condiciones climáticas y de suelo.
Adelantó que hasta ahora en la heterogeneidad del Dorado, con prototipos del uno al siete, destacan las versiones cuatro y seis logradas en esa vianda, con un rendimiento superior a 25 toneladas por hectárea.
En ese proceso de validación, intervienen además de la propia finca sureña, la Universidad de Cienfuegos y el Instituto de investigación de Viandas Tropicales, el cual es el líder del proyecto de desarrollo de nuevos clones de boniatos, con el investigador máster en Ciencias Alfredo Morales.

Señaló entre las ventajas de esas semillas, que son capaces de en 120 días desarrollar bulbos de más de 200 gramos, con una calidad óptima para el consumo humano.
Destacó que ese boniato es muy resistente al Tetuán (Cylas formicarius Fab.), una de las plagas más conocidas y con más pérdidas por infestación sobre ese renglón viandero en Cuba.
Bermúdez Cuellar aseguró que esta variedad soporta la sequía, incluso los sembrados sometidos a diferentes regímenes de irrigación muestran que los menos favorecidos, con periodos de hasta 10 días sin el líquido vital se mantienen vigorosas.
Otra de las potencialidades del bejuco reproducido radica en la no dependencia de fertilizante químico, ni paquete tecnológico, y solo demanda de un poco de materia orgánica obtenida en el recinto agrícola.
Al recorrer los sembrados, que pertenecen a la cooperativa de créditos y servicios Dionisio San Román, se pudo constatar la vitalidad óptima de la plantación, la cual no ha sido afectada por picaduras de insectos.

Aseveró que esas simientes no serán comercializadas, sino donadas a los productores para ayudarlos a conformar su propio banco de semilla y abaratar los precios altos de esa vianda hoy en el mercado.
El estudio, que aún se mantiene en las áreas de la finca Punta La Cueva, pretende aportar a la Ley de Soberanía Alimentaria y Seguridad Alimentaria y Nutricional de 2022 en Cuba.
En este caso, dijo, el proceso productivo comienza a tributar desde la base, en los patios, fincas, cooperativas y consejos populares hacia el municipio, para lograr el autoabastecimiento real.
Desde el proyecto de desarrollo local Punta la Cueva multiplican las simientes hacia otras fincas dentro de la propia cooperativa y sus homólogas en el municipio y en la provincia, además del Ejército Juvenil del Trabajo y la Región Militar.
Con el uso de la ciencia y la innovación, la finca Punta La Cueva es un digno ejemplo de los avances del sector campesino y cooperativo en la producción de alimentos, en esta provincia ganadora de la sede del acto nacional por el 17 de Mayo, Día del Campesino Cubano.
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