Santiago de Cuba, 16 ene (ACN) Desde la Plaza de la Revolución Mayor General Antonio Maceo hasta el cementerio patrimonial Santa Ifigenia, de esta ciudad, se trasladó hoy el cortejo fúnebre con los cofres que atesoran los restos mortales de los combatientes santiagueros de las Fuerzas Armadas Revolucionarias (FAR) y del Ministerio del Interior (Minint), víctimas de un artero ataque imperialista en la República Bolivariana de Venezuela.
Por la avenida Patria, el mismo trayecto que siguieron hace nueve años las cenizas del Comandante en Jefe Fidel Castro, el pueblo indómito acompañó el último adiós, entre banderas cubanas, del Movimiento 26 de Julio y venezolanas, flores y consignas de respeto y lealtad.

Yulisbet Ayala, hermana del teniente Adelkis Ayala, refirió a la Agencia Cubana de Noticias que el dolor para la familia es inmenso, pero lo asumen con dignidad y orgullo, al saber que su ser querido murió en cumplimiento del deber.
Estamos devastados, con el corazón oprimido, pero muy orgullosos, pues él era una gran persona, humilde, familiar, con un corazón enorme, expresó visiblemente emocionada, al agradecer el acompañamiento masivo del pueblo santiaguero.
Armando Ayala, padre del combatiente, también conmovido, manifestó que, pese al sufrimiento por la pérdida, siente profundo orgullo por su hijo, quien —al igual que él— cumplió misión internacionalista.

Mi hijo no regresó, pero murió defendiendo sus ideales, y eso me llena de orgullo, afirmó.
Por su parte, Circe Sánchez recordó al primer coronel Lázaro Rodríguez Rodríguez como un hombre alegre, profundamente preparado y muy familiar, siempre atento y preocupado por los demás.
Mi tío murió como quiso: entregado y responsable con cada misión que le fue asignada, manifestó.
Niurka Bell, miembro del Buró del Comité Provincial del Partido Comunista de Cuba (PCC), señaló que la isla Antillana y Venezuela son ejemplo de que los pueblos unidos son invencibles.
Los combatientes que hoy despedimos, dijo, forman parte del legado de entrega, coraje, lealtad y patriotismo forjado en cada cubano.
Ustedes cumplieron con honor su misión; por eso la gloria los acoge y su pueblo los abraza, les agradece y los honra con profundo orgullo, afirmó.
En la necrópolis santiaguera, sitio donde reposan altos mártires de la nación cubana y símbolo permanente de la historia patria, recibieron inhumación siete héroes, mientras que en el municipio de Mella fue inhumado el teniente Adelkis Ayala, en ceremonias cargadas de solemnidad y profundo respeto popular, como expresión del tributo eterno del país a sus hijos más dignos.
Ofrendas florales a nombre del General de Ejército Raúl Castro Ruz, líder de la Revolución; de Miguel Díaz-Canel Bermúdez, Primer Secretario del Comité Central del PCC y Presidente de la República; del Ministerio de las FAR, del Minint, del pueblo de Cuba y de los familiares fueron depositadas en el panteón de las FAR.
En la necrópolis, un pelotón integrado por efectivos de las FAR y el Minint ejecutó las descargas de fusilería, como último saludo de honor ante el dolor y el orgullo compartidos.
Santiago despidió a sus hijos con solemnidad y respeto, los abrazó en la certeza de que el sacrificio no es olvido, sino raíz.
Allí, la Patria los contempló, y los seguirá contemplando, orgullosa.
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