Con ciencia aplicada, responde Cuba al bioterrorismo de EE.UU.

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ACN - Cuba
Lino Luben Pérez | Foto: Jorge Valiente / Tomada de Bohemia
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27 Enero 2026

  Las acciones de bioterrorismo de los gobiernos de Estados Unidos contra nuestro pueblo alcanzaron su clima en 1981, con la introducción de la epidemia de dengue hemorrágico, que costó la vida a 158 cubanos, entre ellos 101 niños.

   En respuesta el Comandante en Jefe Fidel Castro acudió a la ciencia aplicada para contrarrestar su impacto.

   Decidió en consecuencia, construir un laboratorio, mediante la colaboración de especialistas soviéticos y otras instituciones del entonces Frente biológico, para enfrentar las nuevas agresiones del inagotable arsenal de las autoridades estadounidenses en su insaciable empeño de tratar de acabar con el proyecto social  nacional.   

   De modo que, con la  creación en 1982 de la Sección de Protección contra Medios Biológicos, comenzó la selección de jóvenes de todas las regiones del país, específicamente estudiantes de los últimos años de las carreras de Medicina y de la Facultad de Biología de la Universidad de La Habana.

   Tuvieron en la práctica que dejar atrás sus aspiraciones de ser intensivistas, cirujanos o biólogos marinos, para inmiscuirse en el mundo de la Microbiología y durante 1983 y 1985 empezó la construcción del  Laboratorio 1 en el perímetro del Centro Nacional de Sanidad Agropecuaria (Censa), en la provincia de Mayabeque,

   Aquellos pioneros realizaron los primeros ejercicios de diagnóstico en el terreno con un laboratorio móvil, sus actividades investigativas en bacteriología e inmunología, de conjunto con la preparación del personal en instituciones nacionales y extranjeras.

   Tal dedicación colectiva posibilitó la inauguración el 27 de enero de 1986, con la presencia del entonces Segundo Secretario del Partido Comunista de Cuba y Ministro de las FAR, General de Ejército Raúl Castro Ruz, del Laboratorio de Investigaciones de la Defensa Civil, posteriormente nombrado Centro de Investigaciones Científicas de la Defensa Civil (CICDC).

   A partir de ese momento, la nación  contó con un laboratorio de nivel de seguridad biológica 3 (NSB3), que permitió dar respuesta a múltiples misiones encaminadas a mantener la salud humana, animal y vegetal.

   Sus especialistas lograron el diagnóstico del primer caso de infección por el Virus de la Inmunodeficiencia Humana (VIH) en Cuba y la creación de sus primeros centros en las provincias orientales y el entrenamiento de su personal.

   Coincidentemente, el primero de diciembre de 1986, Día Mundial de lucha contra el SIDA, el CICDC entregó al Sistema Nacional de Salud la primera producción del diagnosticador DAVIH, sistema que posibilitó realizar más de 12 millones de determinaciones de anticuerpos en su contra en 1992.

   Desde ese instante, desempeña un rol fundamental como Laboratorio de Referencia en el Programa Nacional de Prevención y Control de las ITS/VIH/sida del Minsap, a través del diagnóstico, investigaciones relacionadas con la vigilancia de la diversidad genética y resistencia a fármacos antirretrovirales, la capacitación y evaluación y control de los laboratorios de su red.

   Otro de sus significativos aportes consistió en el desarrollo, validación, producción y registro por el Centro para el Control Estatal de los Medicamentos y Equipos Médicos (CECMED), de medios diagnósticos para enfermedades infecciosas causadas por retrovirus y agentes bacterianos (brucelosis, tuberculosis, cólera)

   Entre ellos sobresale el DAVIH BLOT, empleado desde los inicios de la epidemia como prueba confirmatoria de la infección por VIH-1 en el Programa Nacional, además del diagnóstico de epidemias, epizootias y enfermedades de las plantas, y la participación en la identificación de los restos del Comandante Ernesto Che Guevara y de otros combatientes que cayeron en Bolivia.

   En sus instalaciones se llevan a cabo servicios altamente especializados que garantizan el control de la calidad de los productos hemoderivados nacionales, la prevención y control de Legionella en instalaciones hoteleras y otras de interés estatal,  la validación de la capacidad de inactivación-remoción viral en procesos de producción de medicamentos a partir de productos biológicos y de las pruebas que son utilizadas en el diagnóstico de VIH.

   Su categoría científica e investigativa se ha elevado en estas cuatro décadas a través de la superación de su personal mediante maestrías y doctorados en especialidades relacionadas con la Microbiología, Infectología, Bioquímica, Biología Molecular e Inmunología y en la actualidad el colectivo cuenta con investigadores titulares, investigadores auxiliares, investigadores agregados y aspirantes a investigador.

   La consagración y empeño de todos los trabajadores del CICDC posibilitó que recibiera  Orden Carlos J. Finlay en 1991, la Condición de Vanguardia Nacional y Centro Moncadista por el Sindicato Nacional de Trabajadores Civiles de la Defensa, y la Condición 8 de Octubre de la Asociación Nacional de Innovadores y Racionalizadores (Anir).


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