Cuba en mundiales de fútbol, un recuerdo en blanco y negro

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ACN - Cuba
Fabio López Martínez, estudiante de Periodismo | Foto de Archivo
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11 Junio 2026

   Cuba es una de las naciones que ostenta presencia e historia en Copas del Mundo de Fútbol, aunque esa participación se limite a una sola edición, en la lejana Francia 1938.

   Al consultar bibliografía diversa especializada sobre el tema se puede conocer que en la tercera edición del torneo más mediático del balompié mundial, muchos de los seleccionados sudamericanos boicotearon la cita gala por no estar de acuerdo con que la sede se repitiera en el Viejo Continente, luego de la celebración de Italia 1934.

   De los 15 equipos que disputaron el trofeo, 12 fueron europeos, únicamente Brasil y Cuba representaron a nuestro continente; mientras Argentina y Uruguay, potencias de la época, tomaron la decisión de no asistir.

   La mayor de las Antillas, por su parte, logró hacer historia desde su propia incursión, pues su presencia significó la primera de un país caribeño en Copas del Mundo y no habría otra hasta 1964, cuando Haití asistió a la cita celebrada en Alemania Federal.

   El 5 de junio, la escuadra cubana debutó en la ciudad de Toulouse ante Rumanía. Los rumanos anotaron el gol inicial del partido por medio de Silviu Bindea, lo que parecía adelantar un guión esperado, pero nueve minutos después Héctor Socorro empató el encuentro y José Magriñá adelantó la selección, dejando a los adversarios en ascuas, hasta que Luliu Baratky igualó el marcador a falta de tres minutos para el pitazo final.

    Ya en el tiempo extra, Héctor Socorro volvió a marcar, pero en dos minutos Stefan Dobay logró el 3-3 definitivo y, en época sin penaltis ni muerte súbita establecida, se requirió un partido de desempate, jugado el 9 de junio siguiente. 

    Dobay volvió a poner en aprietos a Cuba, pero nuevamente Socorro hizo el empate. Apenas seis minutos después, sin que la afición cubana pudiera recuperar el aliento, Tomás Fernández marcó el de la victoria (2-1), Cuba estaba en cuartos de final.

    El reto próximo era mayúsculo ante Suecia: los escandinavos endosaron ocho goles a los antillanos y mantuvieron su red intacta, en lo que significó una de las derrotas que aún califica entre las cinco goleadas más abultadas en la rica historia de este tipo de certámenes. 

   Aquel equipo cubano, formado en su mayoría por futbolistas aficionados y dirigido por el español José Tapia, había hecho ya historia en la cita.

    Hoy, en un contexto totalmente distinto, marcado por la universalización del deporte y el crecimiento exponencial del nivel cualitativo en la disciplina, Cuba aspira con seriedad a regresar a la élite y, a partir de una nueva política que permite la participación de deportistas que juegan en otras ligas, comienza a tejerse un proyecto de cara al futuro. 

     La clasificación no será fácil en una Confederación Centroamericana y Caribeña de Fútbol (CONCACAF) dominada por México, Estados Unidos y Canadá.   

   Pero, ¿podremos volver a soñar con un boleto mundialista?


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