La Habana, 12 feb (ACN) La Peña Cimarrona del Gran Palenque del Vedado, sito en Calzada y 4, recordará hoy la partida física de dos exponentes de la trova cubana: Santiago Feliú (1962-2014) y Eduardo Sosa (1972-2025).
Su anfitrión, el cantautor e intelectual Fidel Díaz Castro, dijo a la Agencia Cubana de Noticias que el encuentro, a partir de las 6:00 p. m., será el marco ideal para brindar por Santiaguito y el Nagüito, guitarra en mano y voz en alma.
Explicó que en estos últimos tiempos se ha recordado mucho a ambos trovadores; evocando el reciente recorrido a propósito de la Cruzada Teatral Guantánamo-Baracoa en su edición 36, donde estuvieron casi 10 días andando por los lugares donde estuvo Sosa hace un año exactamente: los rincones de las lomas al oriente cubano.
Aquellas fueron las últimas acciones del trovador antes de sufrir el estado que le privó de la vida; allí, de pueblo en pueblo, subiendo y bajando del camión en la montaña, y cantarle a los pobladores más sencillos, a los que más lo necesitan, a los niños en las escuelitas en pleno monte, rememoró.
Díaz Castro no dudó en reconocer lo mucho que querían a Sosa por aquellos lejanos parajes, como una especie de leyenda; y recordó a cierto trovador que le dijo que todavía conservaba el juego de cuerdas que el guajiro de Tumba Siete le había obsequiado; o aquella vez que se fue la luz y ello no impidió que la guitarra se uniera al concierto a modo de descarga.
Incluso fuimos a una escuelita a la que solo se podía llegar subiendo por un un fanguizal, en Yateras, y de pronto empezamos a cantar yo y dos trovadores más de Contramaestre, la zona de Sosa, añadió.
Cuando terminamos de cantar, comentó con emoción, una de esas maestras gritó tres veces ¡Que viva Eduardo Sosa!, y todos dijeron ¡viva! como si de un mártir se estuviera hablando, y eso me pareció muy lindo.
Fidelito, o el Diablo Díaz, como también le llaman a este intrépido poeta de la guitarra desde aquellos tiempos en que escribió uno de los libros de culto entre los jóvenes de los 90 del siglo XX, El Diablo Ilustrado, destacó, igualmente, que el más reciente festival Longina, de Santa Clara, le vinculó con el recuerdo de su otro hermano, el autor de "Para Bárbara".
Hace tres años se está haciendo —de sábado para domingo— El Madrugón del Santi, una alegoría a aquella vez en que Santiago Feliú estuvo invitado al evento, y tras un concierto con Elmer Ferrer y Yusa, en vez de irse a su hotel —el Santa Clara Libre— se fue a descargar hasta el amanecer en el Parque Vidal junto a él, Bladimir Zamora (1952-2016) y otros amigos.
Santiaguito y Sosa eran seres humanos muy comprometidos con este pueblo, con el proceso revolucionario; Santi decía que era rojo a su manera; igual hubieran sido críticos, analíticos del proceso, porque así es como se es de verdad revolucionario, crítico y analítico; además, estuvieran brindando su arte en los lugares más humildes, como hicieron siempre; cantando en el país, analizando y quizás componiendo canciones sobre este contexto cubano y mundial, como diría Silvio Rodríguez, "de estos días terribles asesinos del mundo".
Nada de luto; por supuesto que sentimos sus partidas físicas tan temprano, pero igual está su arte, y es muy hermoso que cada vez más estén dentro de las nuevas generaciones la obra de Santiago Feliú y Eduardo Sosa, concluyó el intelectual, invitando a la Peña Cimarrona hoy, que contará con la presencia de invitados especiales.
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