Sancti Spíritus, 28 nov (ACN) Avistamiento, díptico de la autoría de Vladimir Osés que ofrece una mirada muy particular de sitios de esta ciudad, se alzó hoy con el premio del XXXVI Salón de Arte Contemporáneo Oscar Fernández Morera, uno de los eventos más importantes de esta manifestación en el territorio y que en esta edición apenas reunió poco más de 20 obras.
La fotografía ha sido bastante gratificante en estos tiempos y pienso seguir con ella, confesó a la ACN el reconocido arquitecto cuyos Paisajes inconclusos, colección de imágenes que ya va por su segunda temporada y en la que se incluyen las fotos premiadas, continúa despertando el interés del público y los expertos.
Que reconozcan el trabajo de uno siempre es un estímulo, precisó Osés quien expresó que la intención es regresar a inicios de 2026 a los espacios expositivos de una urbe que lo conduce a los lugares más insospechados para crear fotos únicas y muy sugerentes.
Fotografía digital, esculturas metálicas, linografía, dibujo con acrílico e instalación confluyen en la muestra del salón que permanecerá abierta en la Galería Oscar Fernández Morera hasta el mes de diciembre y cuyas menciones recayeron en Pensamiento lineal, de la serie Hemisferio izquierdo, de William Bonilla, Altar antropomorfo a la Virgen de la Caridad, de Lázaro Bonachea, y Sensación, de Oriel Francisco Puig.
Luego de un tiempo alejado de los circuitos expositivos, William Bonilla retornó con una pieza que, a través de diferentes alfabetos y códigos, aborda el complejo proceso comunicativo; la comunicación entendida como un medio que nos conecta con otras culturas, personas, espacios, aseveró el graduado de la otrora Academia de Artes Plásticas de Trinidad.
El impulso necesario para regresar lo recibí hace unos meses tras comenzar a dar clases a los instructores de arte que se forman en esta región central, subrayó, creo que el hecho de impartir docencia, de compartir los conocimientos adquiridos es un aliciente.
Mientras, al decir del joven Lázaro Bonachea, Altar antropomorfo... es una de las creaciones más completas que ha hecho en los últimos tiempos y que lo obligó a desarrollar una profunda investigación en los textos de Olga Portuondo y Fernando Ortiz, por ejemplo.
Detalló que esta es una obra desde el punto de vista visual muy simple, pero conceptualmente bastante compleja, pues trasladó a este referente del mundo religioso universal al contexto actual de la Isla y a lo que considera que pudieran ser otros pilares fundamentales de los cubanos como la familia y la patria.
