La Habana conoce y se reconoce en la artista mexicana Ángeles Cruz (+Fotos)

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ACN - Cuba
Alain Amador Pardo I Fotos: Daniela Gómez Herrera
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11 Marzo 2026

La Habana, 11 mar (ACN) La reconocida actriz, directora y guionista mexicana Ángeles Cruz, una auténtica voz indígena de sus comunidades e historias, ofreció este miércoles en la sala Yelín, de la Casa del Festival Internacional del Nuevo Cine Latinoamericano de La Habana, un conversatorio donde la mujer fue indiscutible protagonista.

   Dicho intercambio, presentado con el nombre de Conoce a Ángeles Cruz, devino mucho más que un recorrido biográfico de una embajadora natural de tradiciones y contiendas ancestrales de tipo histórico y cultural; era una disección casi performática donde la desnudez que propicia la naturalidad y sinceridad, sedujo, conmovió, alertó y atrapó al auditorio. 

   Confesó la importancia de estar aquí, un país que constituye referente del cine latinoamericano, y de muchas posturas a nivel humanista; sobre todo ella que procede de la montaña —Villa de Guadalupe Victoria, municipio de San Miguel el Grande, Oaxaca—; una mujer que tuvo que salir de su pueblo para poder proseguir estudios, para regresar con esas inquietudes que la hicieron actriz primero, y realizadora, después.

   Tres lustros frente a la cámara, a través de personajes estereotipados y matizados con un racismo brutal, la hicieron propiciar cambios donde fuera ella la que decidiera qué historia contar y cómo contarla, aunque fuera de manera autodidacta y enfrentada a una sociedad marcadamente machista y heteropatriarcal.

   De qué manera hacerlo, cómo conseguir fondos para concretarlo sin una experiencia como directora; la propia historia familiar campesina le hizo establecer un paralelismo que la hizo despegar, dijo.

   Mi padre se dedicaba a sembrar maíz y es donde viene el punto esencial de mi carrera: entendí que así como mi familia cuidaba la semilla para sembrar el próximo año y tener una buena cosecha, ese tenía que ser mi camino en el cine. 

   ¿Qué semilla tengo que sembrar, ¿cuál es la historia que quiero contar, cómo elijo esa historia? ¿Es una semilla fuerte, poderosa?, se preguntó entonces.

   Y eligió; decidió que la semilla era el lugar desde donde quería contar: su comunidad de 400 habitantes, su gente, adonde pertenece; reflejar su territorio sonoro para que no se pierda, su lengua tu'un savi, o lo que es lo mismo, una semilla fortalecida que hablara de los temas que atraviesan a su pueblo. 

   Soy una mujer indígena, tengo mi ancestralidad, mis raíces, mi concepción del tiempo, mi concepción de los sueños, de otras cosas que van conteniéndome y a eso me aferro, agregó.

   Es entonces donde la comunidad hace valer sus reglas, y ella misma alimenta su equipo de trabajo: la fotografía, el sonido, las luces, el catering, todo; porque, dijo, ellos no ven el cine como una industria, ni siquiera como una competencia, sino compartir, sin personas famosas, pero sí con historias poderosas, enfatizó.

   Dentro de la realizadora vive una mujer que prefiere el cine del cuestionamiento por encima del destinado a entretener; un cine, dijo, que le incomode, que le cuestione, que le genere un cambio; porque los artistas todos tienen una responsabilidad social: es aquí, es ahora, no sé qué pasa en otras vidas, no sé qué pasa en otros mundos, no sé qué pasa en otros países, lo importante es lo que pasa en mi circunstancia, sostuvo.

   Su más reciente proyecto habla del riesgo que corre el bosque que rodea su comunidad, lo cual constituye algo muy trascendental, ya que parte de la cultura ancestral de la que es heredera habla de que los espíritus se depositan en los árboles cuando los seres mueren; entonces la pregunta esencial del documental es ¿qué va a pasar cuando muramos si esos árboles ya no existen?

   Como parte de la agenda habanera de la artista, el próximo viernes 13 será proyectada en el cine Charles Chaplin la película "Nudo Mixteco" (Madrecine, 2021), su ópera prima en largometraje de ficción como realizadora, y donde se cuentan tres historias que tienen que ver con la sexualidad de las mujeres indígenas de la comunidad mixteca alta y cómo les afecta el desarraigo.

   Tanto en la conferencia de prensa celebrada el martes en la sala Héctor García Mesa del Instituto Cubano del Arte e Industria Cinematográficos (ICAIC), como en el conversatorio de esta mañana, la realizadora expresó que cuando empezó a escribir el guion del filme, eran tres monólogos de mujeres y de la migración; sin embargo, al terminar se dio cuenta que se abordaba mucho más: hablaba de su pueblo, de la misoginia que sufrían ellas, de sus luchas, de sus derechos a sentir placer y tomar sus decisiones soberanas para encontrar su lugar en el mundo.

   Asistieron al encuentro moderado por el periodista Rubén Ricardo Infante; Eleonora Isunza, agregada cultural de la Embajada de México en Cuba; Tania Delgado Fernández, directora del centro anfitrión; Luciano Castillo, director de la Cinemateca de Cuba; así como periodistas y críticos cinematográficos, realizadores y otros expertos de la industria audiovisual.


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