La Habana, 29 ene (ACN) Como parte de las celebraciones por los 27 años de fundación de la emisora Habana Radio, la Basílica Menor del Convento de San Francisco de Asís ofreció este miércoles un concierto donde al talento de los Hermanos Abreu se sumaron un grupo de amigos para celebrar, también, la historia Patria y la edición 41 del Festival Internacional Jazz Plaza.

La directora de la reconocida Voz del Patrimonio Cubano, Magda Resik, al ofrecer el elogio y dar la bienvenida, destacó la importancia que tiene ese recinto —la Basílica — para el centro histórico, que se ha convertido en un referente de la música cubana y que, en la contemporaneidad, es una sala indispensable para disfrutar de la música.
A su vez, reconoció entre los presentes, no solo a quienes se suman al aniversario de la emisora, sino además a aquellos atraídos por el Jazz Plaza 2026, que convoca a personas de todo el mundo inspirados por esa inigualable sonoridad que Cuba ha aportado al mundo, sino también a amigos, turistas, amantes de la música, que no quieren dejar de estar en La Habana para un suceso tan singular.

Hacerlo este día, señaló, implica también evocar a la figura maravillosa de un ser inigualable de luz que nació en este país, precisamente en La Habana, a unas pocas cuadras, en una casita modesta en la calle Paula; fue hijo de un militar español, pero desde muy temprana edad sufrió prisión por sus ideas independentistas, y consagró su vida a la defensa de la independencia cubana contra la opresión colonial española: José Martí Pérez (1853-1895).
Resik contó con pasión aspectos notorios de su hoja de vida por la Patria, como su caída en Dos Ríos, y cómo al morir llevaba en su pecho la escarapela que Carlos Manuel de Céspedes (1819-1874) solía portar: un bordado en canutillo de piedras hermosas con la enseña nacional.

Este pasaje, y otros, inspiraron a la maestra Lesbia Vent Dumois, Premio Nacional de Artes Visuales, para la muestra recién inaugurada justo frente a la Basílica, en la Galería Carmen Montilla; exposición dedicada a Habana Radio en sus 27 años, de conjunto con la Unión de Escritores y Artistas de Cuba (Uneac).
No faltaron palabras para el hombre que animó como nadie la creación de Habana Radio: Eusebio Leal Spengler (1942-2020), quien en días como este, les recordaba que más que celebrar a la emisora, se estaba celebrando al ser que con su pluma defendió la libertad, al gran poeta, al gran escritor, al periodista de fila, al más grande entre los grandes líderes de la independencia cubana.

Muy caro nos ha costado, y ¡ay de quien intente perturbarla! porque muy caro le costará, sentenció la destacada periodista y apasionada comunicadora.
Refiriéndose a los protagonistas musicales, dijo que tal belleza forma parte de esa construcción espiritual que sostiene a los orgullosamente cubanos en la defensa de los valores y cubanía; en este caso, los Hermanos Abreu, verdaderos exponentes de un sistema de enseñanza artística que los forma, y de una tradición musical que les aporta un modo de ver la música desde la riqueza de la identidad y el diálogo franco y armonioso con la riqueza musical de todo el mundo.
Los cubanos le hemos puesto al jazz un color, un tumbao, un ritmo, una sonoridad que hace que más que decir jazz latino, a veces podamos decir con mucho orgullo jazz cubano. Aquí están para demostrarlo los Hermanos Abreu, junto a una pléyade de jóvenes músicos; concluyó Magda Resik confiada de que no había mejor manera de celebrar a Cuba, a Habana Radio, a la larga vida de José Martí, si no a través del arte que vive en esta nación y que vivirá por siempre.

La presentación de los hermanos Diego (piano) y Fabio Abreu González (percusión), fue marco propicio para presentar en riguroso directo "Rastros del alba", título del segundo álbum que acaba de ser presentado en la Fábrica de Arte Cubano como parte del programa del Coloquio Leonardo Acosta in Memoriam, y que según las notas discográficas de Neris Gonzalez Bello, sera el primero de una trilogía que "pretende erigirse en relato sonoro de crecimiento y maduración artística".
Producido por Ernán López-Nussa y grabado por el experimentado Gerónimo Labrada, el disco sucede a la ópera prima, Tributos: Jazzeando a lo cubano, que, a diferencia de este nuevo, fue registrado en vivo en el Teatro Martí en 2024, y contó con la participación de verdaderas estrellas, entre ellas, Germán Velazco, Alain Pérez, Beatriz Márquez, Julito Padrón, Enrique Lazaga, Jorge Reyes y Orlando «Maraca» Valle, lo que, a juicio de la crítica, añadió un valor multigeneracional al proyecto.

Todos los sonidos reunidos el miércoles en la Basílica, tuvieron justas alabanzas del público, donde al talento de Diego y Fabio, se unieron el saxofonista Jorge Sergio Ramírez, el flautista Darío Hernández, Kevin Robinson, el quenista argentino Rodrigo Sosa, la intérprete Annys Batista, y el trompetista Alejandro Delgado; sesión de lujo matizada por dedicatorias especiales, motivos de inspiración y el más profundo y legítimo deseo de transmitir una verdad lozana y tremendamente auténtica.

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