Guantánamo, 6 mar (ACN) La disyuntiva entre la inmediatez que exige la era digital y la veracidad que debe caracterizar al buen periodismo centró un debate realizado hoy en Guantánamo, en el marco de las actividades por la Jornada de la prensa 2026, que se extiende del 5 al 14 de marzo.
El encuentro, celebrado en la Casa de la Prensa, congregó a miembros del gremio periodístico para reflexionar sobre los desafíos actuales de la profesión en el entorno digital.
Miguel Reyes Mendoza, periodista a cargo del taller, alertó sobre lo que denominó el "analfabetismo digital" de sectores poblacionales que consumen y creen con rapidez noticias falsas en redes sociales.

Como ejemplo reciente, citó las campañas que aseguran una inminente entrega del país a Estados Unidos o una supuesta invasión, bulos que encuentran terreno fértil en los vacíos informativos que a veces deja la prensa tradicional.
El especialista profundizó en las estrategias de monetización y las matrices narrativas que emplean medios y cuentas dedicadas a difundir desinformación sobre Cuba.
Explicó que estos mensajes están cuidadosamente diseñados para jugar con las emociones, utilizan lenguaje absoluto, ausencia de datos verificables y comparaciones con situaciones extremas, como ocurrió con la falsa declaración de "Estado de Guerra" en Cuba y otras que llegan a viralizarse con imágenes antiguas y fuera de contexto.
Durante el intercambio se analizaron las características que permiten identificar una campaña de desinformación; los participantes coincidieron en señales de alerta como la repetición de frases idénticas en múltiples cuentas en lapsos cortos, el uso de hashtags idénticos en minutos consecutivos, o la presencia de bajas interacciones orgánicas con muchos retuits pero pocos comentarios reales.
Reyes Mendoza identificó los principales focos geográficos desde donde se reconstruye y viraliza contenido contra Cuba, y destacó entre ellos a Estados Unidos, México, Argentina y Colombia, escenario frente al cual el especialista señaló que "esas matrices no se desmontan con consignas, sino con verificación", y llamó a no caer en el ataque como método de respuesta.
El debate incluyó una reflexión necesaria sobre la autocrítica dentro del gremio, ser receptivos para identificar aquello que se hace mal y poder corregirlo, entender que la diferencia la marca la rutina profesional y la manera en que se construye cada noticia.
Los presentes subrayaron la importancia de verificar las informaciones antes de publicar y reflexionaron sobre las consecuencias de dejarse llevar por la inmediatez.
Se alertó en el encuentro sobre la "guerra cognitiva" que busca destruir la infraestructura social mediante la manipulación algorítmica, trabajando sobre la mente de los ciudadanos a partir de lo que consumen emocionalmente.
Como parte del taller, Reyes Mendoza compartió buenas prácticas para enfrentar la desinformación, de las cuales destacó que la velocidad importa pero la precisión es vital, mencionó no amplificar etiquetas adversas, reencuadrar en lugar de confrontar, humanizar el contenido sin victimizar y convertir cada ataque en una oportunidad pedagógica.
El especialista propuso aplicar la "regla de los 30 segundos" antes de compartir cualquier contenido: analizar qué emoción domina al leer el mensaje, identificar quién es el dueño del texto y determinar a quién beneficia si se replica, sencillas preguntas que, aseguró, permiten discernir entre lo que se debe publicar, reencuadrar o simplemente desechar en el ejercicio diario del periodismo responsable.
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