También se celebra en Cuba iniciativa del Mes del Compostaje

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ACN - Cuba
Román Romero López | Fotos del autor
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04 Abril 2026

Ciego de Ávila, 4 abr (ACN) Con amplia tradición en prácticas agroecológicas ─producción de humus de lombriz y biofertilizantes, y el aprovechamiento de residuos orgánicos en fincas─, Cuba se suma a países de Latinoamérica para celebrar, del 22 de marzo al 22 de abril, la duodécima edición consecutiva del Mes del Compostaje. 

   Organizaciones regionales señalan que esa conmemoración se consolida como iniciativa ambiental importante, prolongada por un periodo que agrupa otras fechas significativas, como los días mundiales del Agua (22 de marzo), del Cambio Climático (26 de marzo) y de La Tierra (22 de abril).

   Tú eres el Mes del Compostaje es el lema escogido para el año 2026, bajo el cual en Cuba acontecen actividades enfocadas en la producción de abonos orgánicos y biofertilizantes, con el propósito de empoderar a las personas al mostrarles que pueden transformar sus residuos orgánicos en fertilizantes.

   Jornadas de entrenamiento e intercambios con promotores de la agricultura sostenible permiten socializar estas prácticas agroecológicas, beneficiosas por disminuir el uso y la dependencia de fertilizantes químicos adquiridos a altos precios en el mercado internacional, además de reducir afectaciones al medioambiente y a la salud humana.

   Especialistas de la Delegación Territorial del Ministerio de Ciencia, Tecnología y Medio Ambiente en Ciego de Ávila destacaron datos contundentes que indican la urgencia de compostar: por cada tonelada de residuos orgánicos que se procesa con ese método se evita la emisión de hasta 1,25 toneladas de dióxido de carbono.

   Asimismo, detallaron que los suelos tratados con compost pueden retener hasta 20 mil litros de agua por hectárea, lo que ayuda a combatir la desertificación.

   Al particularizar en vivencias locales, aludieron a la Finca Escuela con Enfoque de Paisaje Rincón Los Hondones, en la región montañosa del municipio de Chambas, donde el compostaje constituye una de las técnicas fundamentales para mejorar y conservar los suelos, así como desarrollar cultivos varios en condiciones de secano. 

   El Centro de Ingeniería Ambiental y Biodiversidad (CIBA) de Ciego de Ávila, subordinado a la Agencia de Medio Ambiente del CITMA y sito en la localidad de Morón, posee más de tres décadas de experiencia en la investigación y desarrollo de biofertilizantes para actividades agropecuarias.

   Desde esa institución de la ciencia avileña se incentivan las prácticas agroecológicas, lo que representa una fortaleza en el complejo contexto económico y productivo por el que atraviesa el país. 

   En ese centro de investigaciones científicas aplican dicha tecnología para reproducir en tubetes variedades de plantas autóctonas de ecosistemas dunares, con la finalidad de repoblar la vegetación de la zona costera del destino turístico Jardines del Rey para la adaptación al cambio climático y reducción del riesgo de desastres. 

   Además, el CIBA encabeza un proyecto investigativo que corrobora las potencialidades de productos biológicos para aumentar los rendimientos en cultivos de girasol, iniciativa con resultados positivos y en la cual participan varias fincas del territorio avileño.

   El Proyecto Internacional Turismo Sostenible, con uno de sus dos sitios de intervención en Cuba en Jardines del Rey, enfatizó en la experiencia del Hotel Sol Cayo Coco, donde el compostaje ─con restos de poda, hojas caídas y otros desechos de jardinería─ permite disponer de un sustrato para abonar las plantas ornamentales.

   Freddy Luis Ávila Romo, jefe del Departamento de Áreas Exteriores en esa instalación, refirió a la ACN beneficios como el mejoramiento de un suelo con escasos nutrientes, lo que ayuda al desarrollo de plantas autóctonas y especies no nativas, con mayores oportunidades para resistir las variaciones climáticas y menores necesidades de riego.

   Disponer de ese sustrato, desde 2024, ofreció una solución para el llenado de 110 macetas de gran tamaño destinadas al cultivo de plantas ornamentales en espacios interiores, agregó.

   Evita el traslado de los desechos de jardinería, de manera que reduce las emisiones de gases contaminantes provocadas por la quema de combustibles fósiles; además de sustituir el uso de fertilizantes que contienen productos químicos perjudiciales para el medioambiente.

   Ávila Romo explicó a la Agencia Cubana de Noticias que también producen biofertilizantes a partir del sargazo acopiado durante las limpiezas de playa, hasta el momento utilizado, de forma controlada, para proporcionar nutrientes y favorecer la recuperación de las dunas costeras.


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