Julio Antonio y Julio César: vínculo indisoluble con la tierra

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ACN - Cuba
Yaniuska Pérez Verdecia (colaboradora) I Foto de la autora
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31 Julio 2025

Santiago de Cuba, 31 jul (ACN) En los campos santiagueros existen muchos ejemplos de hombres que desde el surco ofrecen lo mejor de sí para contribuir a la producción de alimentos, como Julio Antonio y Julio César Reyes, hermanos que se complementan y hacen producir sus fincas, digno homenaje de quienes llevan en sus venas la sangre de Eliseo Reyes Rodríguez, el Capitán San Luis.

   Casi una treintena de hectáreas suman estos hombres, destacados productores de la localidad sanluisera, quienes han hecho de las comunidades de Santa Rita de Burene y El Alambre lugares de referencia cuando se habla de la producción de alimentos.

   Julio Antonio y Julio César están vinculados a la tierra desde edades tempranas, cuando alternaban estudio y trabajo para aportar a las labores agrícolas, junto a su padre, hermano mayor del Capitán San Luis. 

   En Pedernal aprendimos la labranza de la tierra y el respeto por el campo, que da toda la comida si se trabaja con amor, dijeron, allí aprendimos la herencia agraria y hoy hacemos de la continuidad productiva un verdadero rebrote del arraigo campesino.

   Seguir con la tierra es una tradición de la familia, afirmó Julio Antonio, aunque hoy lo hagamos desde fincas separadas, acotó.
   Seguimos produciendo, en mi caso, desde la finca Tierra Santa, perteneciente a la Cooperativa de Créditos y Servicios Gustavo Moll, y mi hermano Julio César en la Unidad Básica de Producción Cooperativa Alberto Marrero, una de las que integra el Polo Productivo El Alambre, precisó.

   El vínculo que tenemos es indisoluble, manifestó Julio César, y destacó que en ambos casos tuvieron que enfrentarse al marabú, las malas hierbas y la ociosidad de la tierra, cuando decidieron mudarse más cerca, donde se facilitaba la comercialización por la cercanía a la autopista nacional y la cabecera del municipio.

   Contaron los hermanos que sus padres los educaron de una manera especial y que se hicieron hombres con esas ideas de tributarse cariño, respeto y transparencia. 
   Esos sentimientos y actitudes han sido la clave para ir formando el patrimonio que ahora tienen y que es fruto del esfuerzo y la dedicación de ambos.

   Comparten ganancias, pérdidas, experiencias y jamás toman una decisión que no se haya colegiado entre los dos, en las noches, o por el móvil, debaten sus asuntos y organizan las próximas jornadas para que nada falle. 
   Se cuidan entre ellos, porque los mellizos comparten el vientre de la madre y tienen una relación especial, indestructible, para ellos la familia es lo fundamental, expresaron.

   Actualmente parte de las tierras están esperando las lluvias para la siembra de viandas, hortalizas y vegetales; ha sido un año duro, la sequía golpea y también la falta de combustibles, aunque no renunciamos a producir, explicó Julio César.

   Los mellizos viven apegados a las necesidades de estos tiempos, entregan donativos a un centro del consumo social, y participan en las ferias agropecuarias realizadas en el municipio o en la cabecera provincial. 

   Mejoran paulatinamente sus suelos con diversas prácticas agroecológicas y comparten la siembra de cultivos varios, hortalizas y vegetales con el uso de semillas certificadas y el uso de la ciencia y la técnica.

   Más que heredar tierras y propiedades, en los predios de la familia Reyes no tiene espacio el incumplimiento de las producciones, eso sería vergonzoso, significó Julio Antonio. 

   El año pasado cumplimos los planes de entrega de viandas, hortalizas, vegetales y grano, y aportamos por encima, refirió.

   Julio Antonio y Julio César Reyes son un ejemplo y coinciden en que el mayor premio está en ser hermanos, orgullosos hijos de una familia de guerrilleros que aportaron a la liberación de la Patria, la misma que hoy ellos defienden desde el surco.


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