Santa Clara, feb 13 (ACN) La Empresa Eléctrica de Villa Clara protege durante las 24 horas del día los 13 circuitos donde se encuentran los principales hospitales y sistemas de abasto de agua de la provincia, ante el difícil escenario electroenergético por el que atraviesa el país y la escasez de combustible derivada del bloqueo estadounidense al petróleo.
Eduardo Pérez Reyes, director de la entidad, declaró a la prensa que no es posible mantener con electricidad permanente algunos sitios destinados a la atención bancaria y de las comunicaciones, así como otros servicios estratégicos, aunque estos lugares, reconoció, enfrentan menos horas consecutivas de afectación que la mayoría de las zonas residenciales del territorio.
El funcionario explicó que la crisis resultaría más aguda de no ser por la decisión del estado cubano de cambiar la matriz energética y avanzar en la instalación de 11 parques fotovoltaicos en el territorio, que el pasado 10 de febrero lograron aportar 664 megavatios al sistema electroenergético nacional.
Esa disponibilidad, dijo, contribuye en ocasiones a rotar circuitos en el horario diurno y disminuir las horas consecutivas de apagón, que son y serán muy agresivos, como consecuencia de la falta de combustible y otros imprevistos que enfrentan la generación térmica distribuida.
Ante el reclamo popular de evitar las afectaciones todos los días en los mismos horarios, y establecer una programación semanal de interrupciones, el directivo estimó que pudieran lograrlo en algún momento, pero insistió en que resulta un desafío inmenso por el elevado déficit de electricidad en Cuba, que limita las posibilidades de actuación desde un despacho de carga territorial.
Pérez Reyes adelantó que próximamente se instalarán 189 módulos solares de dos kilovatios en los policlínicos de la provincia, 25 hogares maternos y de ancianos, 32 casas de abuelos, 32 funerarias y 26 sucursales bancarias.
Significó que también serán beneficiadas 100 viviendas villaclareñas sin acceso a la electricidad y 18 centros de comunicación, que incluyen radiobases de la telefonía móvil, muy afectadas con los apagones en los circuitos donde se encuentran.
José Veitía, vecino del Consejo Popular La Esperanza perteneciente al municipio Ranchuelo, manifestó su inconformidad con los molestos apagones cada vez más prolongados, al tiempo que defendió la iniciativa de colocar sistemas fotovoltaicos en el policlínico de la localidad, pues es un centro que verdaderamente necesita electricidad.
El cambio de matriz energética en el menor tiempo posible se encuentra entre las prioridades del país para reducir los cortes eléctricos y la dependencia de los combustibles fósiles.
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