La generación eléctrica en Cienfuegos: todo un mundo de luz

Foto: Modesto Gutiérrez Cabo

Hace apenas unos días la unidad número tres, de la Central Termoeléctrica (CTE) Carlos Manuel de Céspedes, arribó a su 45 años de fundada por el Comandante en Jefe Fidel Castro Ruz.

En el acto, efectuado aquel 5 de diciembre de 1978, el Líder Histórico de la Revolución Cubana valoraba cómo con la nueva tecnología se incrementaba la eficiencia en la generación energética.

Y se refería a un dato interesante: “… esta central termoeléctrica de Cienfuegos tendrá más capacidad que toda la que había instalada en el país antes de la Revolución”.
 
Los orígenes

  Según cuenta la memoria histórica e inédita de la CTE, titulada Recuerdos de la electricidad generada, escrita por  el Ingeniero Héctor Alejandro Oduardo Castillo,  la generación de electricidad en la Perla del Sur comenzó  el 21 de marzo de 1892 con la inauguración de la planta de vapor Cienfuegos, en el propio Paseo del Prado y avenida Dorticós, en el centro de la ciudad, donde hoy se ubica La Bolera.

Foto: Modesto Gutiérrez Cabo

  Mucho después se nombró termoeléctrica Tomás Toledo Benítez y tenía  tres unidades que generaban en total 3,8 megawatt (MW). Tributaba a  un circuito eléctrico pequeño que partía de la propia planta hacia la calle San Carlos,  continuaba hasta el parque  y retornaba por la calle San Fernando a Prado.  Es decir, solamente se beneficiaban los vecinos residentes en las cuadras más céntricas de la urbe.

  Para el 6 de agosto de 1949 se inauguró en la zona de O´Bourke la termoeléctrica operada por una compañía norteamericana, con dos unidades y capacidad total de 10 MW, la cual se llamaría después Dionisio San Román, a la memoria de uno de los mártires del Levantamiento armado del  5 de Septiembre de 1957.

   Hasta 1959 no hubo más incrementos de instalación de unidades en este término cienfueguero, por tanto desde que comenzó la generación de electricidad en esos dominios en 1892 solo se logró, durante 67 años, una disponibilidad de 13,8 megawatt/hora.

Foto: Modesto Gutiérrez Cabo

   Esas plantas, como diría Fidel en el acto de aquel del 5 de diciembre: “Son unas unidades de origen americana de la década del 40 y tanto, que era todo lo que tenía Cienfuegos. Tal era la disponibilidad en la generación eléctrica  en esta localidad, del centro-sur, al triunfar la Revolución, aquel Primero de Enero de 1959.”
 
Y se hizo la luz

  A partir de esa fecha la generación térmica empezó a desarrollarse con fuerza, amparada por la voluntad política y en aras del crecimiento económico y social del país.  

   El 11 de enero de 1963 se culminaba la hidroeléctrica Robustiano León, ubicada en Cumanayagua,  con tres unidades que aportaban en general 43 MW. Años después pasaría a ser operada por la vecina provincia de Villa Clara.

   Luego la Revolución construyó de forma íntegra las unidades uno y dos, de tecnología checa, y con capacidad cada una para 30 MW. Les siguieron los bloques tres y cuatro en los años finales de la década del 70 y en respuesta al auge industrial de la entonces región Cienfuegos.

   Ello propició  que en 65 años de Revolución,  una de las provincias más pequeñas de Cuba, mantenga hoy la capacidad de generación de 316 megawatt/hora.

    Los indicadores de eficiencia son otros de los hitos a tener en cuenta  dentro de la actividad  de producción energética, y entre estos el Consumo Específico Bruto (CEB) siempre marcó las pautas. 

   Fidel mencionaba en su discurso de ese 5 de diciembre de 1978 cuánto consumían las viejas unidades instaladas aquí, las cuales llegaban a los 420 gramos de petróleo o de combustible por kilowatt/hora.  Las plantas checas redujeron ese gasto  a 290, mientras los módulos japoneses en sus inicios tendrían un consumo de  217 gramos y medio por kilowatt/hora.

   Han transcurrido más de cuatro décadas en funcionamiento de los bloques tres y cuatro y ahora alcanzan un CEB de 254.88 g/kWh, afectados por la obsolescencia tecnológica y la falta de piezas y equipamiento, limitados por el bloqueo económico, comercial y financiero del gobierno de los EE. UU.  a Cuba.  

   Juan Bravo Núñez, director técnico de la CTE, declaró a la Agencia Cubana de Noticias que  esa cifra por debajo de lo planificado equivale a un  ahorro de 2.99 g/kWh. Esto se traduce en un ahorro de combustible de cuatro mil 466 toneladas equivalentes.

Epílogo

   A la generación térmica eléctrica  en Cienfuegos,  se unen otras fuentes energéticas como la producida por los grupos electrógenos, la central diesel de los 40 motores y la energía solar con  varios parques fotovoltaicos.

   Pero se hace énfasis en la generación térmica eléctrica en el territorio,  porque ha acompañado la historia de un país en estos años de Revolución al imponer hitos de eficiencia y estabilidad, y de consagración al trabajo  de los hombres y mujeres que habitan ese mundo de luz. (Onelia Chaveco, ACN)

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