La Aragón en el Jazz Plaza: más de ocho décadas de historia y cubania (+ Fotos)

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ACN - Cuba
Henry Omar Pérez | Fotos del Autor
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28 Enero 2026

 La persistente llovizna parecía haber sellado el silencio en el parque Vidal. Sin embargo, cuando la Orquesta Aragón tomó el escenario, la ciudad entera se estremeció.

   Santa Clara vivió una noche de memoria y música: "la Aragón", con más de ocho décadas de historia, volvió a demostrar que su legado no es pasado, sino presente y futuro.

   El concierto se inscribió dentro de la programación del Jazz Plaza 2026, festival que convierte cada enero a Cuba en epicentro de la música internacional.

   La flauta, los violines, y el piano abrieron paso a un repertorio que no solo convocó a los bailadores, sino que reafirmó la vigencia de una agrupación que, desde 1939, ha sido símbolo de identidad nacional.

   Los acordes de «El Bodeguero», «Cachita», «Pare cochero», «Guajira con tumbao», «Tres lindas cubanas» y «Sabrosona» fueron recibidos como himnos, cada tema se convirtió en un puente entre generaciones, un recordatorio de que la música cubana no envejece: se renueva en cada interpretación.

   Entre los asistentes, Mirelis Yera, una de las presentes, recordó que esa agrupación ha mantenido calidad toda la vida. Para ella, escucharla hoy es como regresar a las raíces de la cultura cubana, un viaje sonoro que conecta pasado y presente.

   Diamela López, emocionada por la actuación, destacó que en Santa Clara la Aragón es muy querida. La urbe la recibe con afecto, la recuerda en sus fiestas y la reconoce como parte inseparable de su historia musical.

   Con la serenidad de los años, José Luis Torres, octogenario pilongo, evocó sus memorias de juventud. Rememoró noches de baile y alegría junto a la orquesta, y aseguró que su sello no se ha perdido, que mantiene viva su identidad y le devuelve la emoción de aquellos tiempos.

   Fundada en Cienfuegos el 30 de septiembre de 1939, nació como un colectivo de jóvenes que buscaban dar continuidad al son cubano desde el formato charanguero.

   Su estilo, marcado por la combinación de violines, flauta y piano, pronto se convirtió en un sello distintivo que la diferenció de otras agrupaciones de la época.

   Durante las décadas de los 40 y 50, fue protagonista de la expansión del chachachá, y llevó su música a escenarios internacionales  convirtiéndose en embajadora de la cultura cubana.

   Figuras como Rafael Lay Apesteguía, violinista y director que asumió la batuta en 1948, y Richard Egüés, “la flauta mágica” que se incorporó en 1955, marcaron el camino con piezas que hoy son patrimonio sonoro universal.

   El reconocimiento de la Unesco como Patrimonio Cultural de la Humanidad en 2005 y el Latin Grammy por Cha Cha Chá: Homenaje a lo Tradicional son hitos que confirman la trascendencia de la orquesta

   Más allá de los premios, la Aragón ha sabido mantener una continuidad generacional: músicos jóvenes se integran a la agrupación sin alterar su esencia y garantizan que el legado siga vivo.

   En palabras de Rafael Lay Bravo, actual timonel, recogidas por medios extranjeros, “defiende el legado del género charanga y demuestra que la tradición puede ser moderna sin dejar de ser auténtica”.

   Esa visión explica por qué la orquesta sigue siendo referente cultural dentro y fuera de Cuba.