Julius Fucik, valor en la vida y en las palabras

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ACN - Cuba
Mando Arreola
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06 Septiembre 2026

  El periodista checo Julius Fucik reunió en sí valores excepcionales de vida y profesión durante su cautiverio y posterior asesinato por el fascismo alemán el 8 de septiembre de 1943.

   Pese a ser sometido a torturas de todo tipo, Fucik no denunció a sus compañeros de la clandestinidad que luchaban contra la ocupación nazi.

   Y más allá, porque fue capaz de redactar y escribir su famoso “Reportaje al pie de la horca”, en el cual narró todos los vejámenes y maltratos a que lo sometieron sus cancerberos.

   Cuando se hable del periodista mártir del mundo, Fucik es la referencia, porque —pese al infierno vivido en prisión— redactó una de las obras de mayor optimismo en la historia.

   “Allí, durante el interrogatorio (...) no ha quedado más que el simple sujeto y su atributo; el fiel resiste, el traidor traiciona, el burgués desespera, el héroe combate”, apuntó.

   Nació el 23 de enero de 1903, en Praga, Checoslovaquia, en el seno de una familia obrera.

   Estudió filosofía en la Universidad de Pilsen y en 1921 ingresó en el Partido Comunista, y por esas mismas fechas se inició como crítico literario y teatral.

   Luego fue redactor de las publicaciones comunistas Rude Pravo y Tvorba, en las que insertó reportajes sobre temas sociales y culturales.

   A comienzos de los años 30 del siglo XX visitó en varias ocasiones la Unión Soviética y de esas experiencias surgió una obra importante “En la tierra donde el mañana ya es ayer”, superada por “Reportaje…”, ya que esta última constituye una prueba de que los valores humanos sobreviven en las peores circunstancias.

   Cuando el ejército hitleriano ocupó Checoslovaquia continuó publicando con seudónimo, en cuyos artículos intentaba recuperar las figuras clave de la cultura progresista de su país.

   En febrero de 1941 pasó a ser miembro del Comité Central del Partido Comunista en la clandestinidad, dentro del cual se encargaba de hacer textos contra la barbarie nazi.

   Cayó prisionero en 1942, mientras participaba en la resistencia y a partir de ese momento comenzó a redactar sobre los desmanes tras las rejas de los fascistas.

   Así, estando prisionero dio vida a su más brillante obra con “Reportaje…” , que sacó de la cárcel con ayuda de uno de los guardias vinculado con la resistencia, que la entregó a la mujer de Julius.

   El asesinado periodista checo hizo del reclusorio su trinchera para seguir combatiendo hasta el último momento.

   Y antes de ser ejecutado escribió: “Hombres, os he amado. ¡Estad alerta!”

   La denunciante obra del mártir por excelencia del periodismo mundial salió a la luz en 1945 con gran resonancia internacional y fue traducida a 80 idiomas; en 1950, a título póstumo, Fucik recibió el Premio Internacional de la Paz.

   Desde 1968, cada 8 de septiembre se celebra el Día Internacional del Periodista y su nombre se recuerda entre las celebraciones asociadas a la profesión, no se puede negar que la obra de Julius Fucik, principalmente “Reportaje al pie de la horca”, estremece, duele y trasciende como recordatorio vívido del oscuro rostro del fascismo.


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