Eléctrica Total, el peso de un sueño que desborda la báscula (+Fotos)

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ACN - Cuba
Roxana Soto del Sol | Fotos: Henry Omar Pérez y cortesía de la fuente
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31 Julio 2026

   En Ranchuelo, pueblo de Villa Clara que no figura en los planos de las grandes inversiones energéticas, una vieja báscula de hierro, oxidada por años de abandono, se ha convertido, sin proponérselo, en el germen de una revolución silenciosa.

   Hoy, esa misma báscula, que ya no pesa cargas, sino que carga esperanzas, sigue siendo el emblema de Eléctrica Total, una mediana empresa que ha llevado energía solar a toda Cuba.

   Reinaldo Andino González y Ernesto Yander Torres Matos lideran este proyecto que nació hace casi un año como trabajo por cuenta propia, en una época en que las afectaciones eléctricas eran menores y la energía fotovoltaica apenas comenzaba a asomarse como alternativa.

   “Empezamos con equipos de 600 vatios, apenas para encender una bombilla”, recuerda Andino González, pero la necesidad –esa maestra implacable– los obligó a soñar en grande.

   Así, contrataron ingenieros eléctricos, algunos formados en el extranjero y otros en Cuba, y con brigadas de soldadores y montadores trazaron el mapa de lo que hoy es una red de servicios que no para de crecer.

   En la báscula, aquel pedazo de hierro sin aparente utilidad que viajó hasta el municipio de Ranchuelo donado por un vecino santaclareño, se instalaron seis tomas de 110 voltios, abiertas al público de 8:00 a. m. a 8:00 p. m. sin costo alguno, para aprovechar la energía excedente del proyecto de desarrollo local (PDL) Agua Purita, también bajo el liderazgo de Reinaldo y Ernesto.

   Actualmente, ese primer punto de carga con energía solar continúa funcionando, imperturbable, mientras a su alrededor Eléctrica Total se agiganta.

   El proyecto se ha extendido a todas las provincias del país, pero es en Villa Clara donde ha dejado su huella más profunda; en la cabecera provincial se reconocen sus instalaciones en el PDL Gomate, una solinera de 30 kilovatios (kW) de potencia y 120 kW de almacenamiento en baterías, con 67 paneles solares, que pronto incrementará su capacidad con 30 paneles adicionales.

   De igual forma, colaboran con el PDL Talleres Albe en Santa Clara, para la cual ejecutan instalaciones solares en puntos estratégicos como el consejo popular José Martí.

   Uno de los hitos más visibles de Eléctrica Total es la solinera ubicada en el propio Ranchuelo, concebida, ejecutada y operada por la empresa; esta instalación, explicó uno de sus líderes, dispone de 21 kW en inversores de potencia y almacenamiento energético, y brinda servicio gratuito a la comunidad para la cocción de alimentos y carga de dispositivos electrónicos, además, precisó, deviene punto de partida para la construcción de otras dos en el municipio: una frente al paseo del prado y otra en la zona rural de Delicia.

   En el propio espacio donde hoy radica la primera solinera del territorio, Eléctrica Total también ha recuperado servicios en riesgo de desaparecer, como un antiguo taller donde se arreglaban equipos electrodomésticos, y que hoy, luego de ser remozado y diversificado, repara inversores, ofrece mantenimiento técnico y retoma el servicio que cubría la empresa Copextel en las zonas rurales.

   “Una vez al mes, una brigada viaja a los poblados más intrincados, coordinada con los consejos populares, para reparar televisores, batidoras, lámparas recargables y otros, prestaciones que se habían perdido por problemas de transporte y que ahora vuelven a llegar a quienes más lo necesitan”, destacó Andino González.

   Allí todos saben que la cocción de alimentos resulta prioridad sagrada para el proyecto; de ahí que las personas lleguen con sus ollas, arroceras y licuadoras, con la confianza de que podrán preparar la comida del día sin costo alguno.

   “Esto ha sido una bendición para el pueblo”, aseguró Ángel Ernesto Olea Benavides, vecino de Ranchuelo, que acude con frecuencia para cocinar o cargar sus dispositivos electrónicos.

   “A veces todo está lleno, doble y triple, y las personas esperan su turno. Esto ha salvado a mucha gente”, coincide Yaima Figueroa Abreu.

   Pero la imaginación de Eléctrica Total parece no tener límites, pues también han fabricado un ómnibus móvil con paneles solares, pensado como punto de recreación y emergencia, que puede adaptarse a distintos usos: desde actividades recreativas hasta consultas médicas, con compresor y sillón de estomatología.

   Ya hoy se trabaja en la segunda versión, explicó Andino González, una cafetería de 24 horas que se instalará en la entrada del pueblo, con paneles y sistema de cocción, para ofrecer hamburguesas, sándwiches, bebidas y licuados, lo que constituirá, sin dudas, un atractivo gastronómico para las personas que transitan por la vía, trasladándose de una provincia a otra.

   Además, asesoran a otros territorios, como Santiago de Cuba, para replicar la experiencia, y ya existen tres guaguas similares funcionando en esa provincia gracias a la capacitación de los especialistas ranchueleros.

   El proyecto ha desarrollado sistemas fotovoltaicos portátiles para puntos de control de alcoholemia en Santa Clara, como garantía de comunicación y operatividad en tiempo real durante el verano y otras temporadas de alto riesgo y, de conjunto con los ingenieros de la Universidad Central Marta Abreu de Las Villas, diseña un monocultor eléctrico para trabajar pequeñas parcelas agrícolas y aliviar así el trabajo del hombre en el campo.

   Como parte de su política de apoyo comunitario, Eléctrica Total rehabilita espacios públicos como la antigua librería del pueblo, que se convertirá en café literario, y una locomotora de vapor histórica (la Doña Flor) que será restaurada como atractivo turístico y cultural, en coordinación con las autoridades locales; al tiempo que proyectan instalar sistemas solares en todos los semáforos de Santa Clara antes de finalizar el año, una donación que busca reducir accidentes y garantizar la señalización incluso ante cortes de energía.

   La visión de Reinaldo y Ernesto trasciende lo económico, pues se enfoca en devolver a su terruño su identidad industrial y su pujanza. Para ellos, “Eléctrica Total es un servidor público”, es la prueba de que, frente al bloqueo y las limitaciones energéticas, la creatividad popular y la colaboración pueden convertir una báscula olvidada en el símbolo de una solución nacional.

   Aquel trozo de hierro que inició todo ya no pesa cargas, pero su peso en la historia de Ranchuelo, de Villa Clara y de Cuba es incalculable; es el peso de un sueño que, como la vieja báscula, sigue sosteniendo a una comunidad entera en el centro de la isla.


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