La entrada a la provincia más occidental de Cuba muestra dos banderas enormes, la Nacional y la del 26 de Julio, y un poco más adelante obreros y especialistas en grúas amarillas, culminan la iluminación del monumento símbolo local, erigido a los Hermanos Saíz Montes de Oca.
Esa obra remozada en ocasión del aniversario 73 de los asaltos a los cuarteles Moncada y Carlos Manuel de Céspedes, fue creada por el artista holguinero Enrique Ávila y muestra un libro abierto, blanco, de 35 metros cuadrados, del cual se levantan columnas en forma de fusiles.
Precisamente en la cima, a más de 25 metros de altura, y en los jardines, son situadas luminarias por brigadas especializadas, encabezadas por Oscar Hidalgo García, director de inversiones de la Universidad (UPR), institución que también lleva el nombre de los jóvenes mártires asesinados en 1957 por la dictadura de Fulgencio Batista.
Hidalgo García explicó a la Agencia Cubana de Noticias que anteriormente rasparon y restauraron las partes agrietadas en las torres, las farolas, pintaron exteriores y situaron instalaciones eléctricas de 110 y 220 voltios, para colocar bombillos led, incluidas luces rojas y blancas en la altura y en las 13 farolas del parque.
Además, revitalizaron la jardinería y podaron árboles del sitio sagrado para los pinareños, quienes vienen aquí a celebrar encuentros políticos, sociales y muy recientemente las graduaciones de la UPR, entre otros centros estudiantiles.
El acero usado en el monumento exige periódicos mantenimientos, pospuestos en la última etapa, debido a las limitaciones económicas provocadas por el bloqueo de Estados Unidos.
Aquí hemos visto traer flores, vestir las mejores galas a quienes inician una carrera, o posar para una foto a visitantes, interesados en perpetuar las imágenes en hormigón, acero y el verdor de la naturaleza, que eterniza el recuerdo de los hermanos héroes.
© 2026 Agencia Cubana de Noticias. Prohibida la reproducción parcial o total de este contenido si no es suscriptor editorial
