Siguaney, Sancti Spíritus, 25 dic (ACN) Aun en medio de situaciones económicas complejas para Cuba, la Empresa de Cemento Siguaney, ubicada en esta comunidad del municipio de Taguasco, en la provincia de Sancti Spíritus, materializa diversas acciones para acercarse a la autosuficiencia energética.
El ingeniero Saúl Rodríguez Pérez, especialista y Asesor Técnico de la industria, precisó a la Agencia Cubana de Noticias que en el actual año los hornos han quemado alrededor de dos millones de litros de aceite y lodos petrolizados, una alternativa para la que la fábrica acondicionó par de pailas en aras de asegurar el trasiego de esos materiales combustibles.
A ello agregamos la quema de neumáticos en desuso, una variante con muchas posibilidades por explorar y explotar, con un dividendo favorable y comprobado ya en la entidad, acotó.
Aseguró que todo ello les posibilita mantener la producción de cemento, sobre todo el gris, que hoy cubre la demanda para el montaje de los nuevos parques solares fotovoltaicos que se edifican en el país.

Detalló el experto que con la perspectiva de ampliar el esquema propio de empleo de energía renovable, la planta cuenta con dos pequeños emplazamientos fotovoltaicos y se monta un tercero para seguir reduciendo la dependencia del Sistema Electroenergético Nacional (SEN) y contar con fuentes de generación propias para estabilizar el trabajo en diferentes áreas.
Rodríguez Pérez subrayó que este quehacer forma parte de la estrategia de la empresa de "alimentar" con energías renovables todos los puntos de la entidad con posibilidades para ello y que en la actualidad dependen del SEN.
Gonzalo Reina Aguilar, director de Cemento Siguaney, puntualizó que en estos momentos impulsan también un proyecto que tiene como base los resultados del área de autoconsumo, sitio donde se ejecutan biodigestores que funcionarán a partir de las excretas de los animales que se crían en ese lugar.

Aclaró que los cálculos realizados hasta el momento posibilitan trasladar por una conductora de unos cuatro kilómetros el gas que allí se producirá hasta la cocina de la fábrica, donde se elaboran alimentos para más de 400 trabajadores todos los días.
Humanizaremos el trabajo de los cocineros y ayudantes, detalló, pero también creceremos en posibilidades de cocción y ampliaremos el uso de la producción del biogás en otros frentes donde sea viable, sin necesidad de energía eléctrica u otros combustibles.
Desde hace varias semanas, la industria espirituana cumplió sus principales compromisos productivos y sigue aportando a programas priorizados del país.
