Exposición Insurgencia revisita cuestionada Bienal habanera de 1954

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ACN - Cuba
Alejandro Torres Ramos
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07 Noviembre 2026

   La Habana, 7 nov (ACN) El Museo Nacional de Bellas Artes inauguró este viernes en la sala de Audiovisuales del Edificio de Arte Cubano, la exposición Insurgencia, que revisita uno de los episodios más controvertidos de la creación plástica de los años 50: la II Bienal Hispanoamericana de Arte, y la consiguiente respuesta de los artistas del patio frente a la que se llamó por muchos "la Antibienal".

   La curadora Yahíma Marina Rodríguez Pupo explicó en una conferencia dictada bajo el nombre de "La Bienal que llegó a La Habana: España, Cuba y el arte moderno en 1954", que la muestra funciona como una actualización temporal de la sala permanente; y permanecerá abierta al público hasta el 30 de mayo de 2027 en el segundo piso.

   Insurgencia incluye 14 obras que participaron en ambas Bienales; trece de ellas pertenecen al museo, y la otra restante, es de la colección familiar del artista Antonio Vidal.

   Rodríguez Pupo recordó que las Bienales Hispanoamericanas fueron certámenes impulsados por el gobierno del caudillo Francisco Franco (1892-1975), en el marco de su política de hispanidad, como instrumento diplomático hacia América; celebrándose tres: Madrid (1951), La Habana (1954) y Barcelona (1955).

   Ante propuestas para que se realizase en Santo Domingo, Caracas o La Habana, finalmente fue la capital cubana la elegida sede, y su celebración se asoció a los actos finales por el centenario de José Martí (1853-1895); ello ocurría poco después del fatídico golpe de Estado perpetrado el 10 de marzo de 1952 por Fulgencio Batista (1901-1973), en un clima no solo de efervescencia política, sino, además, de renovación estética impulsada por jóvenes artistas.

   Está documentado que en medio de aquel panorama, los creadores cubanos dirigieron una carta de protesta a la comisión del centenario, firmada, entre otros, por Amelia Peláez (1886-1968), René Portocarrero (1912-1985) y Raúl Martínez (1927-1995).

   Dicho reclamo recibió el apoyo de críticos, escritores y otros colegas de profesión de México, Argentina, Chile y Colombia, así como de españoles exiliados en París encabezados por Pablo Picasso (1881-1973); sin embargo, la comisión lo rechazó al considerar el evento un compromiso entre gobiernos.

   El 28 de enero de 1954, fecha prevista para la inauguración de la Bienal, abrió en el Lyceum de La Habana la exposición Homenaje a José Martí, Plástica Cubana Contemporánea, conocida como Antibienal, con 42 artistas de diversas generaciones y tendencias.

   Para Rodríguez Pupo, la muestra se definió más por una postura ética de unidad que por una corriente estética; para finalmente inaugurarse la Bienal el 18 de mayo de 1954 —hasta septiembre— en el entonces recién terminado Palacio de Bellas Artes, hoy sede del Edificio de Arte Cubano.

   España duplicó su participación con más de 800 obras y obtuvo los grandes premios, aunque los artistas cubanos recibieron también galardones importantes; al respecto, la curadora citó investigaciones según las cuales esa presencia no implicó el apoyo político al franquismo.

   Al concluir, la especialista afirmó que la Antibienal reafirmó el derecho de la plástica dentro de la mayor de las Antillas a expresarse por sí misma y evidenció la pluralidad de posiciones en el campo artístico; significando que el controversial proyecto de las Bienales Hispanoamericanas desapareció en 1963.

   Por añadidura, mediante códigos QR el público puede consultar los catálogos de ambos eventos, textos históricos de la época y un portal de la exposición.

   Este encuentro es parte del Ciclo de Conferencias sobre Arte Español que auspicia la Embajada de España.


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