Sancti Spíritus, 13 oct (ACN) Con ese verbo que hace de su ejercicio de comunicación una de sus virtudes más reconocidas en la provincia de Sancti Spíritus, María Efigenia Caballero León ni titubea cuando expresa, con voz segura, que ser trabajadora bancaria le ha marcado la vida.
La sentencia llega justo cuando, aún activa, cumple 46 años en el sector, y 43 de ellos en el Banco Popular de Ahorro (BPA), institución donde he crecido como profesional y como ser humano para que los clientes salgan satisfechos, con soluciones o con un sendero firme, indicado, para resolver sus necesidades o inquietudes, refirió a la ACN.

Le agradezco al BPA la exigencia por la superación constante, la cual llegó con el propio surgimiento de un sitio implicado hasta hoy en toda la dinámica de cambios económicos y sociales, de trasformaciones en sistemas productivos, de introducción de variantes de trabajo de la mano de la tecnología, subrayó esta mujer con una historia que nació en 1980, en la sucursal del Banco Nacional de Cuba en Jatibonico.
Cuando entro allí, acotó, no había terminado el preuniversitario, sin embargo, tenía muchos deseos de aprender y tuve la suerte de estar rodeada de personas instruidas, magníficos maestros que me enseñaron de contabilidad y finanzas, conocimientos imprescindibles en mi labor, incluso, cuando ingreso a la universidad.
Tres años después de mi llegada al sector nació el BPA, dijo, y desde entonces he estado muy vinculada a la actividad de dirección, pero apegada también a los clientes, ya sea a la población, a representantes de entidades u organismos y eso me obligó a fortalecer la ética, la comunicación y la honestidad.

Quien llega a un establecimiento bancario, viene buscando una solución o alternativa a una situación determinada, donde median finanzas imprescindibles para sobrellevar la economía personal, familiar, de un esquema productivo o un negocio y necesita irse con la respuesta concreta, expuso Caballero León.
Si algo distingue al BPA desde su nacimiento, comentó, es el trabajo en equipo, cual gran familia, y eso me ha marcado en toda la trayectoria laboral porque lleva implícito el esfuerzo, la dedicación y la entrega de hombres y mujeres, de diferentes generaciones, con situaciones personales diversas, y un mismo sentido de vida: servir a los demás como merecen, sean cual sean las circunstancias.
Pausa su verbo, la mirada busca motivos en el tiempo, sus manos se entrelazan sobre el buró de madera, testigo de mucho ajetreo, y su voz rompe el silencio con una verdad que asegura ha sido esencial para el éxito de la institución, la capacitación permanente.
Aunque hayas egresado de la mejor universidad, es una necesidad constante porque el trabajo diario en este mundo te revela todos los días una dinámica de cambios diversos y con muchas particularidades, significó.
Del nivel que adquieras dependerá el éxito personal y de tu centro, y es entonces cuando tienes que multiplicar esfuerzo y oficio, para que en medio de una situación tan complicada como la que vive Cuba, materialices una formación profesional idónea para vencer los retos actuales del sector, con un marcado compromiso con la población, aseveró.
Consciente de todo lo que resta por hacer y aprender, María Efigenia sabe que un día llegará la despedida del sector; me estoy preparando para ello, expresó, el banco ha sido mi vida y si he podido enfrentarme a las múltiples tareas ha sido por la familia maravillosa que tengo, por su apoyo incondicional y por la cooperación de los equipos de trabajo desde mis comienzos.
Me iré cuando la salud y las fuerzas lo decidan, convencida de cuánto le ha aportado el BPA a la mujer que soy yo, a mi sentido de la ética, concluyó.
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