Guantánamo, 13 oct (ACN) Elena Ruiz Rodríguez tenía 14 años cuando llegó al IPVCE José Maceo Grajales y no sabía redactar, hoy, con 16 y en onceno grado, es una de las concursantes del Centro Provincial de Entrenamiento y habla de gramática con la seguridad de quien domina el terreno.
"Recuerdo que era pésima en gramática y gracias a la profe Marta Mejías eso ha mejorado", dice riendo a la Agencia Cubana de Noticias, un cambio que es muestra de la huella del Centro en quienes pasan por sus aulas.

Cada martes y jueves, hasta las 12 y 30 del mediodía, la pizarra del local de Español y Literatura amanece cubierta de palabras clave: Romanticismo, subjetividad, Bécquer, los equipos se dividen, escogen una obra del poeta sevillano y analizan las rimas verso a verso; "de esa manera el encuentro se vuelve un debate donde el saber toma la delantera", explica Elena.
Saray Espec Guillén, también de onceno grado y medallista de oro provincial, confirma el efecto: "nos ha permitido enriquecer no solamente nuestro vocabulario y léxico, sino también nuestro conocimiento", y ese dominio la acompaña de vuelta al aula, donde ayuda a sus compañeros y apoya al profesor.
Una tercera voz muestra hasta dónde llega esa transformación, el caso de Liliana María Noa Morales, también de onceno, quien actúa, canta y baila en la Colmenita Guantánamo, un proyecto artístico infantil fundado en 2011 que su esencia es formar valores humanos a través del arte; en sus talleres de danza, música y teatro, el dominio de la lengua se convierte en herramienta cotidiana.

Las tres son la cara visible de un resultado que trasciende el Español, en ese sentido Ada Iris Baró Lafargue, coordinadora del Centro Provincial de Entrenamiento para alto rendimiento, detalla a la ACN que en el último concurso nacional aportaron 48 medallas, 16 de ellas de oro.
Y en la asignatura de humanidades que no compite en olimpiadas internacionales, los 10 estudiantes presentados en Español regresaron con medalla: seis de oro y cuatro de plata.
El Español no es el único frente donde de entrena para ganar, pero sobre todo, para aprender, en el presente curso, estudiantes del centro representan a Cuba en la Olimpiada Internacional de Informática Matemática en Uzbekistán, en la olimpiada femenina de matemática en Argentina, en ciencias de la tierra en Italia y en la mesoamericana de Física, auspiciada por México.
Sobre la matrícula, asegura que sostiene esa proyección: en duodécimo grado existen 32 estudiantes, en onceno 60, y ahora se incorporan otros 60 de décimo grado; la captación -dice- empieza en la secundaria básica, con un proyecto de talento que aporta estudiantes desde noveno grado, algunos ya con experiencia en olimpiadas junior internacionales.
La estrategia tampoco se encierra en la sede provincial, estudiantes de otros municipios se preparan a distancia mediante documentos y hojas de trabajo, y se mantiene el intercambio con centros de entrenamiento de otras provincias y con el centro nacional, aclara.
Este 15 de octubre, cuando el IPVCE José Maceo Grajales cumpla 45 años, el Centro Provincial de Entrenamiento será uno de los logros más visibles de una institución por cuyos pasillos han pasado profesionales de todas las ramas, formados al calor del proyecto vocacional que diversificó la enseñanza, para que de allí salieran los hombres y mujeres de ciencias del país.
Aquella creación del Comandante en Jefe Fidel Castro Ruz, pensada para que de los institutos vocacionales egresaran los científicos que Cuba necesitaba, encontró en Guantánamo una réplica fiel: un Centro que hoy no solo forma profesionales, sino que los pone a competir y a ganar en los escenarios más exigentes del conocimiento.
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