Santa Clara, 6 oct (ACN) Con una tendencia descendente en las cifras de accidentalidad, fallecidos y lesionados al cierre del mes de septiembre, la provincia de Villa Clara no baja la guardia y fortalece sus dispositivos de fiscalización en las vías para erradicar las indisciplinas que atentan contra la vida y la tranquilidad ciudadana.
En declaraciones exclusivas a la Agencia Cubana de Noticias, el teniente coronel Heriberto Pérez de Prado, jefe de la Unidad Provincial de Tránsito del Ministerio del Interior (Minint), explicó que los números positivos no generan complacencia en las autoridades, en un escenario donde proliferan conductas irresponsables que exigen un enfrentamiento oportuno y riguroso.
La preocupación del mando policial se centra con severidad en la presencia recurrente de menores de edad al timón de ciclomotores eléctricos.

Sobre este particular, el jefe de Tránsito cuestionó la pasividad de los padres o tutores al permitir que adolescentes transiten en sentido contrario, sin casco protector y hasta con tres pasajeros a bordo, exposición al peligro que evidencia una marcada pérdida de la percepción de riesgo en el seno familiar.
Respecto a la tipología de los siniestros, el oficial puntualizó que las motocicletas y motorinas concentran el mayor número de accidentes y víctimas mortales por ser los medios de mayor circulación en el territorio.
Asimismo, denunció que un porcentaje alarmante de sus conductores lo hace sin poseer la correspondiente licencia de conducción, fenómeno que en determinadas inspecciones operativas ha superado el 90 por ciento de los infractores detectados.
De igual modo, la circulación de vehículos sin la chapa reglamentaria o con la placa oculta en mochilas fue objeto de severa advertencia.
Pérez de Prado precisó que la reincidencia en esta violación conlleva la ocupación inmediata del permiso de conducir y su suspensión por un término de seis meses a un año, al tiempo que alertó que los sistemas tecnológicos de control no permitirán la impunidad de quienes intentan evadir el marcaje oficial.
Frente a estas conductas y al malestar generado por el exceso de ruidos provenientes de tubos de escape modificados, el directivo informó que la Comisión Provincial de Seguridad Vial acordó la habilitación de un depósito oficial hacia donde serán trasladados los vehículos retenidos.
El jefe de la unidad detalló que el ingreso a dicho recinto genera el cobro de una tarifa diaria progresiva y que, en el caso de los choferes sin licencia, el medio permanecerá custodiado —pudiendo el dueño retirar la batería para evitar su deterioro—, hasta que acredite ante la ley la documentación requerida.

En relación con el consumo de bebidas alcohólicas al volante, el mando policial subrayó que la provincia dispone de equipamiento técnico moderno y certificado para realizar pruebas de alcoholemia en cualquier tramo vial.
Remarcó la tolerancia cero para choferes profesionales o estatales, mientras que para el sector particular recordó que llegar a una tercera notificación por rebasar los límites éticos y legales conduce a la cancelación definitiva de la licencia.
Sobre el comportamiento en arterias de alta peligrosidad como la Carretera Central, Pérez de Prado lamentó el adelantamiento indebido sobre línea continua y la impaciencia en los semáforos, infracción conocida tradicionalmente como el "robo de la luz".
Aseveró que estas temerarias maniobras conllevan notificaciones de máxima severidad que acumulan puntos y derivan en el retiro inmediato del derecho a conducir.
Preservar la vida en las carreteras exige un cambio de actitud radical, donde la responsabilidad individual, la disciplina social y la vigilancia familiar se unan a la firmeza de las autoridades.
El jefe de la Unidad Provincial de Tránsito concluyó con un llamado vehemente a la cordura, recordando que ningún apuro justifica poner en riesgo la integridad propia o la de seres inocentes en las vías cubanas.
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