Guantánamo, 8 mar (ACN) En el parque fotovoltaico El Algarrobo, en el este de la ciudad de Guantánamo, Yamila Toirac Leyva labora entre las altas temperaturas del sol y el compromiso que implica el montaje de los paneles solares para incrementar la capacidad de generación eléctrica en el país y mejorar la eficiencia energética.
"Comencé a trabajar en la Empresa Eléctrica de Guantánamo hace 11 meses, el mismo tiempo que llevo entregada a El Algarrobo, como técnica en uso y ahorro de energía y aunque es una actividad un poco fuerte, la recompensa llega al final del día con la satisfacción del deber cumplido", confiesa.
" Mi función está relacionado con el uso y manejo del diésel, el petróleo y lubricantes que se les asignan al parque fotovoltaico para el funcionamiento de los diferentes equipos que trabajan en la culminación del emplazamiento".
Toirac Leyva proviene del sector privado llegó en busca de un oficio y encontró una misión que asume con bastante práctica, donde no existen tareas difíciles, ni obras demasiado grandes que limiten su empeño.
"Es una labor minuciosa, en un entorno de maquinaria pesada y hay que tener pleno conocimiento de la situación que enfrenta el país, con el déficit de combustible, debo velar por un recurso que no se puede derrochar".
"Si no se ahorra hasta la última gota, no hay proyecto que pueda salir adelante, pero tenemos la voluntad y la capacidad para superar los problemas y sabemos resistir y enfrentar los obstáculos".
En un paisaje de cemento, cables y paneles que miran fijamente al sol, las jornadas se extienden hasta más de 10 horas, con un gran compromiso, pero para Yamila el apoyo de sus seres queridos es vital.
" Entramos a las seis de la mañana sin saber a qué hora se podrá volver, los fines de semana y feriados se diluyen en la urgencia de este emplazamiento, es entonces cuando aparece la familia, ellos tienen pleno conocimiento y están conscientes de la importancia de esta obra para el país".
"Es un trabajo de mucho sacrificio y dedicación, añade, es esfuerzo doble o triple que asumen las mujeres, sosteniendo el ámbito laboral y el hogar".
Yamila no se rinde en medio de la presión y los constantes desafíos, con la falta de recursos y no hay mayor mérito para ella que el conocimiento y el esfuerzo diario.
"Es un colectivo que trabaja mancomunado por la estabilidad eléctrica del país, los electricistas, los montadores, los soldadores e ingenieros, ninguno con tareas pequeñas, con el apoyo de nuestros compañeros de trabajo he avanzado y ganado en experiencia", asegura
" Asumo esta tarea con mucha dedicación y responsabilidad, no me arrepiento de mi decisión, me encanta mi labor y la disfruto cada ves que llego al terreno".
Yamila constituye un ejemplo vivo de dedicación y profesionalidad en el sector eléctrico guantanamero donde su desempeño trasciende la mera labor técnica para convertirse en un pilar humano indispensable en la creación de tan importante obra para el desarrollo del país.
© 2026 Agencia Cubana de Noticias. Prohibida la reproducción parcial o total de este contenido si no es suscriptor editorial
