Santa Clara, 27 feb (ACN) El Estado cubano destinó, durante 2025, 652 millones 161 mil 241 pesos con 96 centavos, solo en moneda nacional, a la Escuela Regional Marta Abreu de Santa Clara para garantizar la atención integral de los 65 niños con discapacidad físico-motora que allí estudian y se rehabilitan.
La inversión, ejecutada íntegramente por el Ministerio de Educación, cubre los gastos de alimentación, productos de aseo personal, material escolar, insumos médicos y energía eléctrica necesarios para el funcionamiento del centro durante las 24 horas del día.
“No siempre tenemos todo lo que quisiéramos darles, pero tratamos de que lo mejor sea para ellos muy a pesar de las difíciles situaciones actuales”, declaró a la ACN Yadira Pascual Rodríguez, directora de la institución.
“Los 19 internos tienen sábanas, toallas, jabón, pasta dental, material escolar; la comida incluye diariamente desayuno, tres meriendas, almuerzo y comida”, aseguró.
Milagros Zamira, una joven de 20 años con parálisis cerebral que llegó a la escuela siendo una adolescente sin poder caminar y con trastornos del lenguaje, es hoy trabajadora del centro y ejemplo vivo de cómo la inversión del Estado en educación especial puede transformar vidas.
Se graduó como Técnico Medio en Informática y actualmente se desempeña como personal de apoyo a la docencia, constató.
La partida presupuestaria, comentó la subdirectora docente Mildred López Calero, incluye el financiamiento para la confección de los alimentos, el calentamiento del agua para el baño diario de los niños y el funcionamiento de la tecnología médica y educativa empleada en los procesos de rehabilitación y enseñanza.
Además del presupuesto estatal, la escuela recibe el apoyo de proyectos de desarrollo local como Reluxe Herrería, que repara los sillones de ruedas, y de donaciones de organismos como la Oficina Nacional para el Uso y Control Racional de la Energía, que aportó lámparas solares para enfrentar los molestos apagones, precisó.
La Escuela Regional Marta Abreu tiene sus antecedentes en un internado fundado en 1948, pero fue completamente remodelada y reinaugurada en abril de 2019 como parte del programa de fortalecimiento de la educación especial en Cuba.
Esta inversión superó los seis millones de pesos y permitió eliminar barreras arquitectónicas, instalar sistemas de agua caliente y crear espacios adaptados a las necesidades de los niños.
Su objeto social comprende la atención integral a infantes con discapacidad físico-motora de las provincias de Cienfuegos, Villa Clara, Sancti Spíritus, Ciego de Ávila y Camagüey; a la vez que combina educación, rehabilitación y preparación para la vida independiente.
© 2026 Agencia Cubana de Noticias. Prohibida la reproducción parcial o total de este contenido si no es suscriptor editorial
