Desde Las Tunas, lágrimas por el honor y un adiós hacia la gloria

Venezuela Honor y Gloria

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ACN - Cuba
Gabriel Manuel Peña Ramírez Fotos: Tomadas de Periódico 26
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17 Enero 2026

Las Tunas, 17 de ene (ACN) Con la mano en el pecho y un dolor que asoma en los ojos, el pueblo de Las Tunas a lo largo de la jornada y desde los ocho municipios rindió honores a los 32 combatientes caídos en el ataque imperial a Venezuela que culminó con el secuestro del Presidente Nicolás Maduro y su esposa Cilia Flores.

Así como lo definió el Comandante en Jefe, Fidel Castro Ruz, cuando hace 48 años enunció que “Las Tunas nunca se quedó atrás, ni en la Guerra del 68, ni en la del 95, ni en la última lucha por liberación”, en tierras venezolanas quedó la bravura de un hijo de la tierra de Vicente García.

Natural del norteño territorio de Jesús Menéndez a Luis Hidalgo Canals el sentido del deber lo llevó más allá de las fronteras de esta isla; en tanto, la vergüenza y el honor lo hicieron aferrarse a su encomienda pese al brutal despliegue de la metralla enemiga el pasado 3 de enero.

Los derroteros de la vida sacaron a este chaparrero del sitio que lo vio nacer, pero hoy ese mismo pueblo lo despidió con idéntica libertad a la que encuentran las lágrimas cuando la garganta se retuerce y las palabras desaparecen a merced de un llanto silencioso.

Igual fortaleza denotan los seres queridos y familiares, quienes aprietan el puño en señal de combate para seguir en pie, cuidar de los demás, justo como lo hacía Luis; por ello al adiós lo acompaña el desahogo de saberlos dignos luego de mantener la cabeza en alto al tiempo que miraban la parca de frente, sin margen a muchos pensamientos.

En medio de las emociones un internauta dejó saber el apego a las raíces de aquellos que vieron la luz en las cercanías del antiguo Central Chaparra y el vínculo de estos con el desarrollo de la nación: “Un chaparrero estuvo en el asalto al Cuartel Moncada. Dos vinieron en el yate Granma con Fidel, otros integraron la Caravana de la Libertad y también combatieron en Playa Girón. Además otro combatió junto al Che Guevara en el Congo (…) su muerte nos duele; sin embargo, su ejemplo nos enorgullece. Chaparra, una vez más, ve a uno de los suyos inscribir su nombre en la historia grande de la Revolución. Porque cuando Cuba llama, Chaparra siempre responde”. 

Sobre los disímiles parajes de la geografía del Balcón de Oriente se estampó la imagen de una muchedumbre capaz de multiplicar el sufrimiento, mientras consuma el tributo hacia sus mártires, los cuales estarán acompañados en el camino rumbo a la eternidad por una estrella solitaria como símbolo de aquello en lo que creyeron en vida en aras del bien común y la paz en la región.