Sancti Spíritus, 7 ene (ACN) Con una tasa de mortalidad infantil en menores de un año de 5,1 por cada mil nacidos vivos, la segunda más baja de Cuba, y una disminución en la captación de embarazos en la adolescencia, la provincia de Sancti Spíritus sostuvo al cierre de 2025 los resultados del Programa de Atención Materno Infantil (PAMI), en medio de un escenario particularmente complejo.
Al decir del doctor Francisco García, jefe del PAMI en la Dirección General de Salud en este territorio, en el año se registraron unos dos mil 560 nacimientos, cifra ligeramente superior a los contabilizados en 2024, y detalló que después de una década con un descenso en la natalidad, se logró detener ese decrecimiento.

El galeno destacó que, aun cuando sigue siendo una de las problemática a las que se les debe prestar mucha atención, las acciones intersectoriales permitieron que el embarazo en la adolescencia disminuyera de 17,8 por ciento (%) del total de gestantes captadas en 2024, a 15,6 % en 2025, pero alertó que municipios como Jatibonico y Taguasco están por encima de la media provincial.
Otro de los indicadores que hoy preocupa al experimentado especialista es el índice de bajo peso al nacer -menos de dos mil 500 gramos-, el cual tuvo un aumento.
García puntualizó que las limitaciones de recursos humanos y materiales que obligaron a reorganizar servicios como los de Neonatología, Terapia Intensiva Pediátrica y la propia Atención Primaria de Salud y la amplia circulación de las arbovirosis en los últimos meses del calendario precedente exigieron un esfuerzo extraordinario de todo el personal para mantener los resultados del programa.

Explicó que a eso se sumó el reforzamiento de la vigilancia epidemiológica para detectar a tiempo cualquier síntoma o signo de alarma en los más pequeños y la fuerte capacitación que desarrollaron con los recién graduados del sector, en estrecha alianza con la Universidad de Ciencias Médicas espirituana.
En un año en el que la Isla registró una tasa de mortalidad infantil de 9,9 por cada mil nacidos vivos, Pinar del Río alcanzó los indicadores más bajos con 4,7; mientras, datos preliminares de la Dirección de Registros Médicos y Estadísticas del Ministerio de Salud confirmaron que se produjeron 68 mil 051 nacimientos.
Sancti Spíritus sobresale entre los territorios que en el último lustro consolidan sus indicadores en la atención a la madre y al niño, pues en 2024 se alzó con la tasa más baja del país al reportar 3,6 por cada mil nacidos vivos.


