
Con 873 especies, distribuidas en centenares de géneros, la Reserva de Biosfera Buenavista sobresale por su riqueza natural en un espacio del territorio cubano, ubicado en la región marino-costera del centro-norte de Cuba, en el Archipiélago Sabana-Camagüey.
Para las aves resulta un lugar importante porque les sirve de refugio y les garantiza la alimentación, reproducción, estancia temporal y de desplazamiento durante las migraciones.
Perteneciente a las provincias de Sancti Spíritus, Villa Clara y Ciego de Ávila, el sitio ocupa una superficie superior a las 315 mil 400 hectáreas, de las cuales 231 mil están en el mar. Tal área resultó reconocida por la UNESCO (Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura) como Reserva de Biosfera en 2001.
Resulta un lugar donde existe una combinación de ecosistemas marino y terrestre que sirven para impulsar la integración de población y naturaleza, con el objetivo de promover un desarrollo sustentable.
"Buenavista" fue declarada también Sitio Ramsar, en 2002, mediante el convenio internacional de la Convención Relativa a los Humedales de Importancia Internacional.
Esta designación está vinculada al mantenimiento de las características ecológicas, logrado por la implementación de enfoques que conservan sus condiciones propias.
El espacio incluye nueve zonas como son el Parque Nacional Marino (Caguanes y Los Caimanes), los Refugios de Fauna (Las Loras y Cayo Santa María), los Elementos Naturales Destacados (Dunas de Pilar, Boquerón, La Chucha y Loma La Tasajera) y la Reserva Ecológica Cayo Francés.
Un predominante proceso abrasivo, fundamentalmente por el noreste de cada islote, creó multitud de morfoestructuras como nichos, cuevas marinas, solapas, nuevas líneas de acantilado, montículos de bloques y desprendimientos. Cuenta con 79 cuevas y algunas de esas formaciones cársicas, existentes en el interior, incluyen estalactitas, estalagmitas y dolinas.
Posee la reserva, además, grandes extensiones de diferentes tipos de bosques como el siempre verde mesófilo, de galería, de mangles, matorral xeromorfo costero, vegetación herbácea terrestre y un complejo de vegetación de costa rocosa.
Toda esta riqueza se halla en un conjunto relevante desde el punto de vista faunístico por su heterogeneidad , con una elevada presencia de insectos, aves, arácnidos y moluscos.
Destacan a su vez hermosos paisajes terrestres y marinos en forma de humedales, arrecifes coralinos, cayos e islotes, bosques, cavernas, áreas de reproducción, desove y desarrollo de especies marinas; así como también puntos de anidación de aves acuáticas.
La Reserva de Biosfera Buenavista contribuye al equilibrio ecológico del archipiélago como laboratorio natural de los vínculos entre las zonas terrestre y marina, donde abundan los sitios arqueológicos de aborígenes cubanos con numerosas pinturas rupestres.
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